La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 666 en sus manos, pero su espíritu no está en busca de Mi Espíritu. Te digo que no santificanMi Nombre. No, no lo hacen, no han logrado apreciarMi gran Amor.Me desafían diariamente yMe provo- can con sus discursos vacíos de espirituali- dad. ProvocanMi ira con susmofas haciaMis portavoces. ¡Ah, pero caerán como estrellas fugaces destinadas a una eternidad de negra oscuridad, a menos que desciendan de sus tronos y se arrepientan! Debéis juntaros para rezar por ellos antes de que llegue Mi Día... Hija, te bendigo. Llámame cuando lo de- sees,Yo nunca te fallaré... 23 de abril de 1993 (Nuestra Santa Madre.) Te bendigo, hijita Mía. ¡Christos anesti! ¡Alithos anesti! 1 ¡Ecclesia revivirá! ¡Ánimo! Satanás puede poner obstáculos en tu camino, pero Yo es- toy cerca de ti para apartarlos. Cuando uno se decide por Dios, debe dejarlo todo para seguirle. Todo lo que haces no es en vano. Vassula, un bautismo está por llegar, y ¡qué gran bautismo va a ser! Jesús bautizará la tie- rra con Fuego. Hasta entonces, Yo seguiré apareciéndome. Por eso ahora es el tiempo del arrepentimiento; ahora es el tiempo de la reconciliación. Os digo, queridos hijos, que el sacrificio que Dios os pide hoy es quecam- biéis vuestras vidas y viváis santamente. Dios está pidiendo a cada alma que se arre- pienta. No digáis que sois demasiado mise- rables para que Dios os perdone, ni que el Altísimo ya no será compasivo. Dios viene a todos vosotros, incluso a los más miserables. Volved a Dios y Él volverá a vosotros.Venid a establecer vuestro hogar en Su Corazón, como Él establece el Suyo en el vuestro. Sabed que sin fervientes oraciones no se- réis capaces de ver el Reino de Dios. Su Rei- no sobre la tierra está al alcance de la mano. Recordad que lo que Dios desea de vosotros es un cambio de corazón. No tengáis miedo de reconocer vuestros pecados.Vivid y prac- ticad el sacramento de la confesión. Hijos Míos, os bendigo a todos. 26 de abril de 1993 (Habla nuestra Santa Madre.) Queridos hijos, vuestros corazones están todavía muy lejos de Nosotros 2 , porque no habéis comprendido aún el significado de Nuestras manifestaciones, ni de Nuestras palabras en Nuestros Mensajes. Todavía no habéis captado el significado de Paz,Amor y Unidad. Si lo hubierais hecho, vuestros paí- ses no estarían hoy en llamas. Si hubierais comprendido Nuestros Mensajes, habríais entendido estas palabras de Jesús y las ha- bríais puesto en práctica: “Quien quiera ser grande entre vosotros, debe ser vuestro ser- vidor, y quien quiera ser el primero entre vo- sotros, debe ser vuestro esclavo”, del mis- mo modo que Jesús no vino para ser servido, sino para servir y para dar su vida en rescate por muchos. Sabed que el reino de los Cielos es para todos, pero no todos lo ven y no to- dos entran en él. No os asombréis, por tanto, si veis que ese reino es entregado a otros, en vez de a vosotros. Dios viene ahora a cada uno, pero muchos de vosotros no creéis. Ésta es la razón por la que no hay paz entre vosotros. Dios es libre de escoger a los últimos en llegar y de enri- quecerlos con su Gloria, tanto como enrique- ció a los primeros en llegar. ¿Acaso no tiene Él derecho a hacer lo que Le plazca? Jesús 1 Nuestra Santa Madre me saludó en griego, según la ma- nera ortodoxa después de Pascua. En la ortodoxia tenemos la costumbre, después de Pascua, de saludarnos unos a otros diciendo: “Cristo ha resucitado”. El otro responde: “¡En verdad ha resucitado!”. 2 Nuestra Santa Madre se refiere a Jesús y a Ella: los Dos Corazones. Cuaderno 66
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=