La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 662 nunca ocultaré Mi Rostro de ti, pero tú tam- bién responderás a Mis demandas. RestauradMi Casa con amor 1 , a fin de que todos reconozcan en vosotros Mi reflejo. Que todos los labios digan de vosotros: “Ver- daderamente son el pueblo santo de Dios”. Y a vosotros os digo solemnemente, como lo dije una vez: si vuestra mano o vuestro pie os incita a pecar, cortadlo y arrojadlo lejos. Es mejor para vosotros entrar en la vida tulli- do o cojo que tener dos manos o dos pies y ser arrojado al fuego eterno. ¡Abrid vuestros corazones, no vuestras mentes! Abríos a vuestro Rey. ¡Permitidme entrar en vuestro corazón yYo lo llenaré de gozo! Comprende, hijita Mía, que tu única arma para no perecer es la oración. Os pregunto a cada uno: ¿Quién Me está buscando de ver- dad? ¿Quién de entre vosotros querría com- partirMi Cáliz, el Cáliz de laDivisión, el Cáliz de las Disensiones? Estoy embargado de dolor. El Corazón de vuestro Salvador está tan lacerado que es irreconocible. Cuando Yo regrese, ¿cuánta fe quedará? Cuando venga, amigos míos, ¿os encontraré diferentes de lo que quiero que seáis? ¿Ten- dréis todavía el lenguaje y las Tradiciones que os trasmití? ¿O estaréis hablando como filósofos y predicando en una Torre de Ba- bel? Decidme, ¿qué ha pasado con el Espíritu del que os doté?Vuestra levadura es la mis- ma que la de los Fariseos ySaduceos. Habláis de laLey, pero no la lleváis en el corazón. ¡Mi Ley está viva! ¡Hombres de poca fe! Pero vosotros habéis hecho Mi Palabra nula y vacía por medio de los razonamientos de vuestro espíritu. Yo os digo que vuestro co- razón está tan lejos de Mí como lo están los cielos de la tierra, porque habéis descuidado los asuntos demás pesode laLey, ¡amor, arre- pentimiento, misericordia, buena fe! ¿Quién de vosotros, que predicáis en Mi Nombre, amáis de verdad a vuestros enemigos? HijosMíos, ¡qué difícil es entrar enMi Rei- no! PuebloMío, ¿qué habéis hecho del Len- guaje de Mi Cruz? ¿Cuánto tiempo he de to- lerar vuestras fraudulentas enseñanzas o esta abominación que estáis erigiendo enMi Templo? Fijaos, hoy os estoy concediendo ver maravillas 2 , incluso los paganos están comenzando a verlas 3 , porque, una vez más, Me he apiadado de vosotros. Yo, vuestro Dios, os estoy hablando hoy, no Me cerréis la puerta en la Cara. ¿De quiénes estás hablando Señor? De aquellos que compartenMi Mesa... Y tú, ciudad de Mi predilección, no te preocupes ni te agites enMisManos. Déjame gobernar- te comoYo quiera para realizarMi Plan. ElAmor te bendice. 5 de abril de 1993 ¡Dichoso el hombre que pone su confianza en Ti! ¡Y dichoso aquel que Me escucha! La paz esté contigo. La fidelidad es lo queMe com- place. ¡Ah, hija... almadeMi predilección! ¿Te negaría Yo alguna vez cualquier cosa, si la pides enMi Nombre? ¡Jamás!Yo y tú conti- nuaremos nuestro viaje de lamano. Si te sien- tes cansada en el camino, apóyate en Mí. Si tus pies no te sostienen, te llevaré Yo sobre Mis hombros. Si tienes sed o hambre, Yo te proveeré deManá Celestial. EscuchaMiVoz y no te equivocarás.Yo daré ánimos a tu co- razón y haré que cante de alegría. ElAmor está en el camino de regreso, tra- tad de comprenderlo...Yo soy laVid y voso- tros los sarmientos.Yo soy vuestro Dueño y os estoy conduciendo uno a uno a Mi Casa. Os amo entrañablemente, a cada uno de vosotros. 1 Jesús se dirige a todos. 2 Las efusiones del Espíritu Santo. 3 Revelaciones y apariciones a los no cristianos. Cuaderno 65

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=