La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 650 Cuaderno 64 migo”. Había, incluso, musulmanes y judíos en la Catedral... Pero el Señor reservó Su regalo sorpresa por mi cumpleaños para más tarde. Justo antes de la Misa, entró un sacerdote ortodoxo con su asistente. Des- pués de la Misa, pidió hablar conmigo. Nos reunimos en la sacristía, y yo comprendí lo que el Señor me estaba diciendo: “Rusia va a ser el país que más Me glorificará”. Era un sacerdote ruso-ortodoxo... En la oscuridad de nuestra división, bri- llará una diminuta luz de esperanza de uni- dad. Esta pequeña luz de esperanza es Ru- sia. ¡La Unidad vendrá a través de Rusia y ella glorificará a Dios! Le dije al sacerdote ruso que él era mi regalo de cumpleaños de parte de Jesús. Su nombre era Padre Vassili, que es el masculino de mi nombre, Vassula. La otra señal de que la unidad vendrá de Rusia fue que, cuando pedí al Señor que eli- giera una oración para iniciar la plática, Él eligió la de un sacerdote ruso: el Padre Sergius Bulgakov. Él me había pedido que abriera un libro al azar y así lo hice. Y lo primero que vieron mis ojos fue esta oración que escribí el 29 de diciembre de 1989. Aquí está de nuevo: “Oh Jesucristo, Señor y Salvador nuestro, Tú nos has prometido habitar siempre con nosotros. Has llamado a todos los cristianos a acercarse y participar de Tu Cuerpo y de Tu Sangre. Pero nuestro pecado nos ha dividido y ya no está en nuestro poder el participar juntos de Tu Sagrada Eucaristía. Confesamos este nuestro pecado, y Te imploramos que nos perdones y nos ayudes a emprender las vías de la reconciliación, según Tu Voluntad. Inflama nuestros corazones con el fuego del Espíritu Santo, concédenos el Espíritu de sabiduría y de fe, de audacia y de paciencia, de humildad y de firmeza, de amor y de arrepentimiento, por medio de la intercesión de la Santísima Madre de Dios y de todos los santos. Amén.”) 2 de febrero de 1993 (Llamé al Señor pero no pude oírle. Eso me entristeció. De pronto el sonido de Sus pa- sos 1 rompió el silencio, y me habló repren- diéndome:) Mi Espíritu está sobre ti. ¡Día y noche te he estado esperando! 2 ¡RespetaMis reglas! ¿Por qué frenas nuestros encuentros? Ahora di- ces: “¿Cuánto va a durar esto?” 3 cuando sólo han pasado unos minutos. Mientras queYo, ¡Yo te he estado esperando varios días! ¿Has- ta cuándo tendré que soportarte? Dices que tu alegría consiste en estar cerca deMí. ¡Eres definitivamentemiserable! Insignificante cria- tura, no olvides quién te sostiene en pie. Yo te he tratado amablemente y he sido tuApo- yo. ¡Explícame, entonces, tu ausencia! ¡Concede al pobre y necesitado otra oportunidad! ¡Nada me deleita en la tierra, mas que tu Presencia! ¡Pues escoge estar Conmigo!Te he llamado para que estés en Mi Corazón. No te he lla- mado para labores de administración. Pero, ¿quién hará el trabajo? ¡No has admitido tu pecado! 4 Sí. Pequé por no atenerme a Tus reglas. Ypor no ser fiel aMí, ¡dilo! 1 En sentido figurado. 2 No había acudido a Él durante tres días. 3 Su ausencia y Su silencio. 4 Ahora el Señor se mostraba más severo que antes.
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