La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 645 Cuaderno 64 Generación, aún no os habéis decidido por Mí. ¿Cuándo os vais a decidir a volver aMí? ¿Queréis pasar el umbral de esta era a través del fuego ardiente, el azufre y la llama devo- radora? ¿Cómo puede vuestra alma canjear Mi Gloria por una imitación sin valor que el malignoos ofrece diariamente? ¡Pedidme aMí vuestropan de cada día yYo os lo daré! ¿Por qué estáis todos tan dispuestos a escuchar a la Víbora?Vosotros yYo sabemos que Sa- tanás es el padre de las mentiras, entonces ¿por qué seguís escuchándole? Yo, vuestro Creador, soy vuestro Padre y os estoy llaman- do para que volváis a Mí. Creed en Mis an- gustiosas llamadas. ¿Seguirá vuestra alma haciendo amistad con el Rebelde, u os dig- naréis bajar de vuestro trono y arrepentiros? Está en vosotros decidiros.Ya no queda mu- cho tiempo. Os estoy recordando que tengáis cuida- do con los falsos maestros y los falsos pro- fetas que inducen desolación en vuestra alma y malinterpretan los evangelios, dicién- doos que el Espíritu Santo no está con vo- sotros para recordaros vuestros fundamen- tos ni de dónde venís. Ellos ya han hecho una desolación de vuestra alma y cavado un vasto abismo entre vosotros y Yo, vuestro Padre. No les dejéis que aumenten esta de- solación en vuestra alma y os hagan creer engañosamente que Yo os he dejado huér- fanos. Esos falsos profetas han hecho de Mi Hijo, Jesús, un mentiroso, y de los evan- gelios un eco de címbalos, vacío de la vacie- dad misma. Han hecho de Mi Palabra un se- pulcro abierto. Por lo tanto, cuidado con esos falsos maestros que os dicen queMi Espíritu Santo no puede descender para llevar a cabo mila- gros y maravillas en vosotros. Cuidado con aquellos que condenan a Mi Espíritu Santo, que en vuestros días, más que en ningún otro tiempo, os recuerda vuestros fundamentos. Cuidado con aquellos que guardan la apa- riencia externa de la religión, pero rechazan la fuerza interior de ella, la fuerza interior que es Mi Espíritu Santo. Y si alguno de vosotros es calumniado y rechazado porque estáis dando testimonio de la Verdad, volveos a vuestra Santa Ma- dre. Ella consolará vuestra alma y os provee- rá de valor. Si el mundo os inflige profundas heridas, acudid a vuestra Madre y Ella ven- dará vuestras heridas con suAmor y Afecto Maternales. Del mismomodo que cuidó aMi AmadísimoHijo, vuestra SantaMadre cuida- rá también de vosotros. En vuestra miseria y angustia, Ella vendrá volando a vosotros para acogeros en Su Corazón, el mismo Co- razón que concibió a vuestro Salvador.Vues- tra Santa Madre del Cielo os enseñará a en- sanchar Mi Reino en la tierra, enseñándoos aamarme. Así pues, que el amor sea el principio de vuestra vida. Que el amor sea vuestra raíz. Permitidme queYo, vuestro Padre, os una a Mí. Permitidme tocar vuestra alma.Venid aMí y arrojaos en Mis Brazos, ¿qué mayor gozo que verse sostenido por aquellas Manos que os crearon? Colocad vuestro oído contra Mi Boca, esa Boca que insufló en vosotros, por vuestra nariz,la Vida. Y del polvo del suelo, Yo os reviví para conquistar la tierra. Os to- qué, y desde entonces os he pedido que es- cuchéis Mi Palabra. ¡Venid! Debéis poner todo vuestro afán en el bien y renunciar de todo corazón a las iniquidades que manchan vuestra alma. SANTIFICADMINOMBRE CUADERNO64 17 de diciembre de 1992 Señor, Padre y Educador de mi Vida, que disciplinaste mi corazón, Tú que embelesaste mi alma con una sola de Tus miradas, no me ocultes Tu Santo Rostro. Vuelve para que pueda contemplarte. ¡Oh Jesús, ven! ¡Ven a nosotros, donde la luz misma es como la profundidad de la noche!
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