La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 640 Cuaderno 63 la oración, en el dictado, en la meditación, recibiéndome en la Sagrada Eucaristía, en las horas de adoración, ¡demuestra tu amor por Mí! Demuestra tu sed de Mí. Demuestra tu lealtad permaneciendo unida en el amor aMi Corazón. Sé inquebrantable, confiando enMi Fuerza y ansía siempre encontrarteConmigo. Ah, pequeña, ¿no lo has entendido? ¿No has notado la inmensidad delAmor que te tengo yMi amistad?... Y ahora, mientras estás aún aquí, une tus oraciones a las de los santos y recuerda que Yo sé perfectamente bien lo que hay en tu corazón. Conozco tus necesidades, ¡lo co- nozco todo! Todos vosotros me pertenecéis por igual ¡y no daríaYo de nuevoMi vida por vosotros si fuera necesario! 1 ... Aquí estoy, enviando Mi Espíritu para recordaros la inmensidad deMiAmor, y para pediros que os retiréis del mundo, que tiene de todo menos a Mí. Tengo un lugar en Mi Sagrado Corazón para cada uno de vosotros. Venid, unid vuestro corazón al Mío y vivid Nuestros Mensajes. Os bendigo a cada uno, dejando el Suspiro de Mi Amor en vuestra frente. ¡Sed uno! 27 de noviembre de 1992 La paz esté contigo. SoyYo, Jesús. Ora Con- migo y di: “Padre, todo lo que Te pido ahora es que fortalezcas mi fe.Amén.” (Lo repetí con Jesús.) 29 de noviembre de 1992 (Filipinas – Manila) Yo soy vuestro buen Pastor. He oído vuestra llamada desde lo alto, así que ¿cómo podría resistir vuestro grito, cuando oigo vuestros lamentos y vuestra angustia? He venido de esta manera a hablaros y recordar a vuestros corazones Mi ruego 2 : ¿Os habéis reconcilia- do todos con vuestros hermanos, con vues- tras hermanas, con todo el mundo?... Sólo lo han hecho unos pocos... Aquí estoy Yo, avisándoos de nuevo. No vengo como Juez, todavía no, y si os repren- do, es por la inmensidad del amor que os ten- go...Yo soy un Dios Celoso y quiero oracio- nes, oraciones incesantes. Ah, hijos bienamados, si supierais cómo se lacera Mi Corazón cada vez que uno de vosotros pospone Mis deseos para más tar- de... Os digo que pronto descenderé con ple- na fuerza, con Mi Espíritu Santo, para dar la vista a los ciegos y quitar la vista a aquellos que dicen ver. El espíritu que se cierne sobre este mundo es un espíritu de rebelión, rigiendo el mundo para que viva una vida sin Dios, profanando asíMi Santuario. ¿No sois todos vosotrosMi Santuario? Deleitad a vuestro Padre del Cie- loyoradpor laReconciliaciónde estemundo. ¡Dichosos los pacificadores cuando obran por la Paz! Serán llamados hijos delAltísimo. Oradpara queMi Iglesia sea una.Hoy exis- temás división que nunca enMi Iglesia. Co- moCaín yAbel, hermanos, y sinembargodis- tintos unodel otro. Una sangre, y sin embargo diferente. Uno era sincero, el otro no. Uno era bien dispuesto, el otro mal dispuesto y Me desagradaba. Uno leal y devoto, el otro trai- cionero y rebelde.Así son hoy los miembros de Mi Iglesia. Tengo dos clases: una fiel, la otra rebelde. Mi Iglesia está dividida. En verdad os digo queMi Reino está entre vosotros. Mi Espíritu Santo está soplando sobre todos vosotros para reanimar lo poco 1 Estas palabras fueron pronunciadas con mucho sentimien- to ya que provenían de Su Divino Corazón. 2 El 29 de octubre de 1991 el Señor había dado un mensaje a los filipinos pidiéndoles que se reconciliasen.

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=