La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 625 Cuaderno 62 vuestros labios Me condenen, porque lo que habéis hecho a Mis enviados Me lo habéis hecho a Mí. Habéis profanado su nombre, pensando que Me hacíais un favor, pero en realidad estabais profanando Mi Nombre. ¿Cómo podéis decir aún: “Tu Palabra, Señor, es una Lámpara para mis pies, una Luz enmi sendero”, cuando no habéis aceptado Mi Palabra ni os habéis reconciliado con vues- tro hermano? Con gran Amor y Ternura, Nuestros Dos Corazones, en estos últimos días, han sali- do 1 a enseñaros de nuevo que la oración, el amor y la humildad son las LLAVES de vues- tra salvación, pero ¿cuántos de vosotros ha- béis penetrado realmente en esa Verdad? Vuestro corazón es la puerta a través de la cual Yo puedo entrar para sanaros y guiaros por Mi Sendero. ¿Habéis realmente atesorado Nuestras Pa- labras en vuestros corazones o seguís em- peñados en la guerra? No podéis esconderos deMí ni podéis decir que os haya privado de laVerdad. Si pretendéis que estáis en laVer- dad, explicadme entonces vuestra división... ¡Abre los ojos, amigoMío! ¡Abre tu corazón, no tu mente! De nuevo os digo: No queda ni un hombre bueno, no, real- mente ni uno solo. No hay ni uno solo que entienda. Puesto que todos vosotros estáis bajo el dominio del pecado, no hay ni uno solo que Me busque. Todos se han desvia- do, todos manchados por igual, y aun así muchos de vosotros afirman estar en la Luz. Yo os digo que, mientras permanezcáis divi- didos, seguís aún en la oscuridad. Mientras os alegréis de vuestra división, seguís sin saber adónde vais, porque hay demasiada oscuridad para ver. He venido a vosotros para ofreceros un Don gratuito: el Don de Mi Amor, pero el Amor de nuevo ha sidomalentendido, recha- zado y ajeno a vuestro corazón. A pesar de todas Mis súplicas para que os reconciliéis y os unáis, seguís pecando. ¿Cómo puedo per- donar vuestros pecados cuando estáis con- tinuamente reprimiendo Mis Palabras? Oís Mi Voz pero ya no La reconocéis. Amenos que Me permitáis arrancar de vuestro cora- zón todo lo que no seaYo, jamás veréis cómo Mi Espíritu Santo busca hoy en vosotros, más que nunca, la reconciliación y la unidad. Yo os he mostrado cómo uniros La unidad se hará en vuestro corazón. La re- conciliación se hará en vuestro corazón ¡y no mediante la firma de un tratado! ¡Cómo pue- de ningún hombre pretender que es justo cuando vuestros países están en guerra y en llamas! Aprended lo que Mi Sagrado Cora- zón espera de vosotros: Caridad, generosidad, oración y un espíritu de reconciliación, y que os améis unos a otros comoYo os amo. ¿Oiré de vosotros vuestro grito de entrega y arrepentimiento? 17 de septiembre de 1992 (Mensaje para los que están trabajando para estos mensajes:) HijitaMía, confía enMí. Eres incapaz de le- vantar el dedo meñique por ti misma. Todo poder proviene de Mí. Recompénsame aho- ra y ofréceme tu voluntad. Estoy esperando... ¡MI VOLUNTADES TUYA! Yo Jesús, te digo: gozas de Mi favor, porque estás bajo Mi autoridad. Di a todos los que Mi Corazón ha elegido queYo nunca les fa- llaré. El Esposo proveerá a sus necesidades. Que todos vean en ellos verdaderos testigos, que todos sepan que hay verdad en ellos por sumanera de compartir. Yo los estoy enviando para enfrentarse al mundo. Deben abstenerse de críticas acerbas 1 Alusión a Ap 11.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=