La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 624 Cuaderno 62 10 de septiembre de 1992 ¡Señor, Dios mío! Yo soy. Pequeña,Yo soy elAutor de los Mensajes de “LaVerdaderaVida en Dios”. SonMi don para todos vosotros. Son para haceros en- tenderMi Corazón y que estoy a vuestro lado siempre y en todas partes. 11 de septiembre de 1992 La paz esté contigo. Hija, lo que voy a pedirte hoy es lo si- guiente: –Abstente de alimento por más tiempo. –Descansa cuando debas hacerlo ¡y no dejes el rosario para medianoche! –Confiésate con más frecuencia. No digas sí y luego no lo hagas. Es mejor decir: “Trataré de complacerte, Señor”. Tu Rey es consciente de tu capacidad, de la profundidad de tumiseria y de tu asombrosa debilidad. Alumna, tu Maestro no te negará SuLuz. Él te dará suficiente Luz para crecer y seguir las huellas de tu Maestro, y lo que le aguardó al Maestro le aguardará a la alumna. ¿No he dicho que “el discípulo no es supe- rior a su maestro, ni el esclavo a su amo? Es suficiente que el discípulo crezca para ser como su maestro y el esclavo como su amo. Si al dueño de la casa le han llamado Belce- bú, ¿qué no dirán de los de su casa?” 1 Si Mis propios parientes creían que había perdido la cabeza 2 , ¿qué no oirás tú entonces, sólo de tus amigos?Ven, abraza Mi Cruz y aprende de tu Maestro. Mi Alma se alegra cada vez que te oigo orar. 14 de septiembre de 1992 ¿Jesús? Yo Soy. ¡Qué poco sabes de cuánto he orado por ti al Padre, y no digamos tu SantaMadre! Mis Ojos derraman lágrimas a diario por causa de los crímenes de este mundo... Mis Ojos se han gastado buscando almas gene- rosas. Mi Corazón está atribulado yTodoMi Ser se estremece de dolor hasta el punto de que Me abstengo de mirar los pecados de esta generación, no sea que Mi Copa rebo- se. Yo he compuesto un Nuevo Himno de Amor 3 para cantároslo y llegar a cada cora- zón desde los cielos, para salvaros y recordaros el Amor Eterno que tengo por cada uno de vosotros. Os he hablado desde lo alto, no para imponeros Mis reglas, sino para proponeros una alianza de Paz yAmor, a fin de conduciros a todos bajo Mis Alas y uniros. Propuse desposaros... pero ¿cuántos de vosotros habéis entendido lo que he es- tado diciendo? ¿Habéis entendido realmente lo que el Esposo os ha ofrecido? Explicadme entonces por qué, cada vez que os hablo de reconciliación, apartáis los ojos de Mí ... Yo era un extranjero y no Me recibisteis, estuve llamando a vuestra puerta y no Me oísteis. Aunque os he hablado la Verdad, vuestra lengua no ha cesado de contar su- cias mentiras de Mí, juzgándome y conde- nándome. He venido a enseñaros sentido común y a recordaros Mi Conocimiento, Liderazgo y Servicio, pero os habéis mofado y burlado de Mí. Os he visitado conAmor y Ternura, con el hondo deseo de uniros a to- dos enMi Corazón y enseñaros de nuevo las reglas de Mi Iglesia primitiva, pero habéis consentido que vuestras propias reglas in- vadieran vuestro espíritu, arrojándome a Mí de vuestro corazón. Preguntaréis: “¿Cuándo Te hemos hecho todas esas cosas, Señor?”Yo os digo que ya Me las habéis hecho. Me habéis juzgado anticipadamente y habéis permitido que 1 Mt 10,24-25. 2 Mc 3,21. 3 Estos Mensajes.

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=