La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 62 La Unidad fortalecerá a Mi Iglesia. La Uni- dadMe glorificará.Vassula, ámame. Enséñame a amarte como Tú quieres, Señor. Lo haré. No te abandonaré. No te canses de llevar Mi Cruz.Yo estoy cerca de ti compar- tiéndola, bienamada. (En París, durante la Pascua. Cuando el archimandrita me dijo al mi- rar el Mensaje: “Es unmilagro”, yo también pensé qué maravilloso, qué hermoso es que Dios nos dé un Mensaje; pero, por otra par- te, qué terrible. Terrible porque revela a un Dios triste, un Dios que sufre. Dios da un Mensaje en el que se le ve angustiado, des- dichado y abandonado por muchos. Es un Mensaje triste.) ¿Estoy aprendiendo algo, Jesús? No es que lo pregunte para satisfacerme a mí misma sino para saber al menos dónde estoy, es decir, ¡si hago algún progreso! Vassula, Yo, Jesús, estoy delante de ti; y es- tás creciendo, desde luego.Yo te he levanta- do de entre los muertos y te he alimentado. Estás comiendoMi Pan. Mi Luz brilla sobre ti.Yo soy tu Maestro y estás aprendiendo de la Sabiduría. Jesús, me recuerdas a menudo que me que- de pequeña y siga siendo nada. ¿Ahora me dices que estoy creciendo? Sí, debes crecer en espíritu, en amor, en mo- destia, en humildad, en fidelidad, deja que todas las virtudes se acrecienten en ti; sin embargo, hazte nula en vanidad, enmaldad y en todas las prácticas repugnantes y detes- tables a Mis ojos. Quiero que te vuelvas per- fecta. 30 de abril de 1987 Jesús, hoy voy a pedirte que, si Tú quieres, me des un mensaje especial para una perso- na que se está muriendo. ¿Muriéndose? 1 No se estámuriendo. Su alma será liberada, ¡será liberada y vivirá! Ella ven- drá aMí. Su alma será libre. Escríbele y dile cómo busco a cada alma, cómo alimento a las almas hambrientas, cómo Mi Pan da la vida eterna, cómo restablezco a los enfermos. Que ella sepa que Yo soy el Elixir deVida y la Resurrección. (Jesús me dio un mensaje para esa persona, en una hoja aparte.) 1 de mayo de 1987 Yo, Dios, te daré la fuerza suficiente para per- mitirte cumplir Mis Obras. No Me niegues jamás. No busques tus propios intereses, sino los Míos. Déjame libre de utilizarte y de bajar a la tierra a través de ti, manifestando Mi Palabra, hasta queYo venga a liberarte. Vassula, te predeciré tu fin. Ninguna de Mis almas elegidas ha temido jamás esa hora. Te revelaré cinco más de Mis Misterios.Ven ahora y besa Mis cinco Llagas. (Lo hice. Primero Sus manos, luego Sus pies, después Su costado. Sin embargo, no entien- do todavía lo que Jesús quiere decir con cinco misterios, coincidiendo con sus cinco llagas. Pero sé que, en el momento oportu- no, me lo hará saber. Por eso he aprendido a no preguntar.) Vassula, te diréMis Secretos cuando crezcas un poco más 2 . Implora Mis favores y te los concederé. Dios y Padre mío, voy a pedirte una cosa que tiene varias cláusulas. Y es sólo para Tus intereses y Tu Gloria. 1 Jesús parecía algo asombrado de mis palabras. 2 A lo largo de los años he aprendido a penetrar en Sus cinco Llagas por el poder del Espíritu Santo. Estas eran los cinco misterios. Cuaderno 10

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=