La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 617 Cuaderno 61 2 de agosto de 1992 (Rodas, Grecia) Bendito sea el Señor, mi Roca, que me educa como Su alumna particular. Vassula, ámame y promulga MiAmor. Es tu Señor quien habla,Aquel que tú dices amar. Yo te bendigo, hijitaMía. 6 de agosto de 1992 (Rodas, Grecia) (Me han pedido que dé testimonio por tele- visión.) Amiga Mía, Mi pequeña amiga, no vaciles. AnunciaMi Mensaje y ten confianza.Yo Soy está contigo. Busca las Riquezas de Mi Sa- grado Corazón y promulgaMi fragancia. Mi Corazón es unAbismo deAmor. Recibe Mi Paz y recibe Mi Espíritu. Hónrame y glorifí- came. 9 de agosto de 1992 (Rodas, Grecia) (Después de haber hablado en la televisión, cayó una lluvia de persecuciones, calum- nias y obstrucciones. Durante el programa ocurrieron muchas conversiones y arrepen- timientos. Pero entonces, un monje que com- bate los Mensajes del Señor provocó un in- cendio.) Vassula, Mi Llamada ha despertado muchos corazones que estaban muertos. Voy a hablar para todos los que se mantie- nen a tu alrededor: permaneced en Mí más que nunca y no tengáis miedo. Os he escri- to tantísimo sobre Mi Amor... Quienquiera que se mantenga fiel a Mí no será desarrai- gado por las tempestades, pero el que se deje dominar por el mundo, perderá Mi Co- razón. El Espíritu ha ungido estos Mensajes. El Espíritu esVerdad, por lo tanto, nadie po- drá obstruir laVerdad. Yo he allanado una senda para ti, así que ora para que puedas proclamar Mi Mensaje con tanta claridad como debes. Toma Mi Mano y camina Conmigo. Queridísima alma, Yo Soy es tu Santo Compañero.Todo lo que tengo que decir por ahora es: ánimo, bendi- tos seáis y estad unidos. Orad en vuestras tribulaciones. Todos los santos están con vosotros. ¿Nosotros?Ven. (Más tarde:) ¡Oh, Señor! Escucha mi oración, escucha mi grito pidiendo ayuda, no te quedes sordo a mi llanto 1 . Fe, hijita Mía. Ten fe en Mí y confía en Mí. No debes nunca afligirte cuando te persigan. ¿Cuánto tiempo tardarás en entenderme? Mira, Yo Soy te está guiando y se Me cono- ce por haber derribado a reyes y reinos ente- ros cuando se volvieron un obstáculo a Mi paso.Yo he exaltado a los humildes y subyu- gado a los arrogantes. Ven, no culpes a los orgullosos, ora por ellos. 10 de agosto de 1992 (La oposición en Rodas) Oh, Señor, ¿por qué hay tanta obstinación? Oh, Señor, estoy empezando a comprender que los grandes títulos no confieren sabi- 1 Sal 39,12. ΙΧθΥΣ ΙΧθΥΣ ΙΧθΥΣ ΙΧθΥΣ
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=