La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 615 Cuaderno 61 vuestro Salvador. Regaré vuestra desolación, tan lastimosa, y como un sarmiento de la Viña, floreceréis y daréis fruto. Ven, hija.Yo Jesús, te bendigo por permi- tirme utilizar tumano. 23 de julio de 1992 ¿Jesús? Yo Soy. Ámamemás. Vassula, ¿estás preparada? Entonces, el Esposo continuará grabando en ti Su Obra. Tú y Yo estamos unidos en Mi Amor, ¿eres consciente de esto? Tu Aliento sopla sobre mí diciéndome que me cuento entre Tus hijos, aunque mi espíritu, aún débil e incapaz de comprender, está perplejo ante Tu elección. Criatura, tu Creador está contigo incesante- mente. No trates de alcanzar nada que no sea Yo.Yo estoy contigo. ¿Criatura?Tu vida en- tera debe girar en torno aMí. Tu vida está en Mis Manos y tú no eres nada más que una mota de polvo. Deséame. Hoy te he hecho gustar la dulzura deMiAmor y el calor deMi Corazón. Queridísima alma, entra en este Corazón que te ama y P-E-R-M-A-N-E-C-E allí. 27 de julio de 1992 Vassula, Mi miserable esposa,Yo había pre- visto todos tus fallos y debilidades mucho antes de que nacieras. Supe todo el tiempo que aquella en quienYoMe había fijado para lanzarla a la corrupción del mundo, a fin de ser Mi Red, se agitaría y retorcería en Mis Manos. Sabía que el demonio tendería tram- pas arteras para atrapar a aquella a quien ama Mi Corazón. Por tanto, no te asombres y tam- poco creas queYo estoy asombrado... ¿Aún quieres seguir cargando Mi Cruz que con tanto amor te he ofrecido? Sí, quiero. No me escondas Tu Rostro ni Tu Cruz. Tu Santo Rostro, mirándome, me dará la fuerza necesaria para llevar Tu Cruz. Esto es todo lo que necesito. Yo no merezco que el Rey de reyes me mire tan amorosamente desde el Cielo. Vassula, no Me hagas cambiar de idea acer- ca de tu firmeza de corazón 1 para llevar a cabo la tarea que tan favorablemente te he ofrecido. Tu espíritu debe estar unido a Mi Espíritu, tu corazón a Mi Corazón, y en esta unión perfecta tú serás capaz de ser Mi Eco. ¡Mira! ¡Ánimo , hija!TuAmado vendrá pron- to para acabar con las penas y los lamentos de esta tierra. Escucha, hija, ¿acaso te he pri- vadoYo de algo? No, Señor, sólo has hecho todo lo contrario: Has llenado mi boca de Maná Celestial, has alimentado mi alma, has hecho grandes cosas por mí. ¡Sí!Te he ofrecido unamesa llena. Te he ofre- cidoMi Casa, Mi Corazón y aMí Mismo.Te he ofrecido vivir Conmigo, enMi Luz.Te he ofrecidoMiManáCelestial en la Palma deMi Mano. Te he ofrecido parte de Mi Manto mientras atraviesas este desierto. Para man- tenerte viva, te he ofrecido que comas Mi Cuerpo y bebas Mi Sangre. He acostumbrado tus pasos a seguir Mis Pasos. He instituido en ti Mis favores y las Riquezas deMi Sagrado Corazón. He conte- nido legiones de demonios que estaban pre- parados para despedazarte. Como unGuerre- ro, he peleado y defendido tu causa frente al Embaucador. He derramadoMis bendiciones sobre ti y sobre tu casa. He restaurado tu casa 2 de la ruina y de la muerte. He apretado con mucho amor tus labios sobreMis Llagas 1 Esto fue un reproche de Jesús. 2 Es decir: “restaurado tu alma”. ΙΧθΥΣ
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=