La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 614 Cuaderno 61 22 de julio de 1992 Señor, mientras sigamos sin reconciliarnos, continuaremos profanando Tu Santa Igle- sia y, lenta pero persistentemente, continua- remos reduciendo nuestras almas a un mon- tón de ruinas. ¿Te estamos buscando de verdad cuando hablamos de UNIDAD? ¿Cuándo vas a intervenir para devolvernos nuestro sano juicio y que te busquemos sinceramente?¿Estamos utilizando nuestras lenguas para mentirte abiertamente, fin- giendo sólo que queremos UNIRNOS? ¿Por cuánto tiempo más Te desafiaremos sin que Tú intervengas? Te estamos desafiando re- petidamente, ¿cuándo nos vas a desafiar Tú? Alumna, repite Conmigo esta oración: “Dios, Tú que estás lleno de Compasión, que Tu Rostro nos sonría para unirnos. Mira hacia abajo desde el Cielo, mira nuestra división, que ahora reina en Tu Iglesia. Tus corderos, Pastor mío, están pereciendo en gran número mientras buscan dónde pastar para mantenerse con vida. Escucha los gemidos de la Iglesia; esta gran Apostasía, ya anunciada, está robándote a Tus hijos. Trae a Tu Iglesia ese Día de Gloria que predijiste una vez para que todos podamos ser uno. Señor, no guardes silencio y no Te demores más. ¡Ven!Ven, tráenos el Día predicho hace tiempo, haz que todos oigan Tu Voz Majestuosa. Se te conoce por ser Benigno, Diosmío, préstame oídos y respóndeme... Te doy gracias porque sé que me has escuchado. Amén.” Sí, Vassula Mía, confía en Mí de todo cora- zón. Pon toda tu fe en Mí,Yo nunca te falla- ré... 1 ¡Pronuncia lo que tienes que pronun- ciar! Señor, ¿dónde podría poner mi fe y mi confianza sino en Ti? Tú eres el Santísimo que decide. Tú eres Omnipotente, de modo que, ¿adónde iría yo sino a Ti?? No obstante, eres libre de elegir. Incluso si te volvieras infiel,Yo soy siempre fiel.Vamos, escribe: Repruebo al hombre que se compor- ta como un extrañoConmigo. EstableceréMi Trono en vuestros corazones para que hon- réisMi SantoNombre, y haré brillarMiMag- nificencia en vuestros pequeños corazones. El tiempo casi se ha acabado ya. Yo vengo en vuestra ayuda, vengo a vuestros oprimi- dos. Por el camino que vine, regresaré. En- traré con Gloria enMi Ciudad. Estoy llegan- do, por lo tanto, estad preparados para recibirme. ¡Oh, hijos! ¡Os estoy llamando a voso- tros! Mis clamores se dirigen a todos voso- tros y los cimientos de la tierra se sacuden con Mis Llamadas. ¿Cuánto tiempo pensáis seguir durmiendo? ¿Cuándo os vais a levan- tar de vuestro letargo y vuestra apatía? El desastre está a vuestras mismas puertas y os sobrevendrá durante vuestro sueño, de repente, irremediablemente. ¿Y seguiréis aún inconscientes? Pero, mirad, mirad Quién se está inclinando hasta vosotros, llamando a las mismas puertas de vuestro corazón. Abridme, hijos Míos, porque Mi Sagrado Corazón está lacerado por falta de amor, Mis Labios están resecos y con ampollas por fal- ta deAmor. Abrid a vuestro Santísimo y consoladle como Él os consolará. Yo estoy a vuestras puertas, no rehuséis aceptarme... Si Me per- mitís entrar en vuestro corazón, haré brotar en vuestro interior un manantial, porque vuestra alma Me habrá reconocido como 1 Jesús me miró con aire grave y dijo lo siguiente.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=