La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 610 Yo soy vuestro mejor amigo, vuestro queridísimo Santo Compañero. Todo el tiempo he estado a vuestro lado y, aunque he sido ignorado muchas veces, he permanecido con vosotros para haceros sen- tir Mi Presencia. Cada vez que estabais a punto de rebelaros contra Mí, Yo, el Señor, lleno de Compasión, os agarraba de la mano derecha para atraeros dentro de Mi Corazón ymostrarosMi InfinitoAmor. ¡Bendito deMi Alma! Solo, no estás.Yo estoy siempre con- tigo para consolarte y protegerte como uno protege la pupila de sus ojos. No digas: “Todo está oscuro a mi alrededor”. Yo estoy cerca de ti para sacarte de esa oscuridad. Sólo ne- cesitas decir: “¡Ven, Señor!” yYo iré volando a ti, hijoMío. Día y noche estoy esperando vuestro abandono, no os demoréis.Abandonaos en- teramente aMí para que podáis estar bajoMi Luz. SiMe amáis,Mepermitiréis hacer loque crea mejor para vosotros. No tengáis miedo, ofrecedme vuestro corazón yYo lo colocaré en Mi Sagrado Corazón para consumirlo. Si Me amáis como decís, cantaréis a las nacio- nesMi nuevoHimnodeAmor para glorificar- me y suscitar una nueva vida para cada alma. Os he ofrecido Mi Corazón. ¿Me vais a ofrecer el vuestro a cambio? El amor está a vuestro lado y, con el Suspiro deMiAmor en vuestras frentes, os bendigo a vosotros y a vuestras familias. Sed uno. (Nuestra Madre Bendita.) Yo estoy a vuestro lado para consolaros, pero también Yo, que soy vuestra Madre, necesi- to vuestro consuelo, porque es grande la in- quietud de Mi Corazón. Muchos de Mis hi- jos se están rebelando contra el Altísimo. Necesito vuestras oraciones. Ofrecedme vuestras oraciones por Mis intenciones. Vassula, diles que vivan como hijos de Dios. 14 de julio de 1992 Señor, la primera vez que fui perseguida, ni siquiera pude presentar mi defensa. No hubo un solo testigo que me apoyara. Todos ellos me abandonaron. Pero Tú, Señor, permaneciste a mi lado y me diste fuerza para que, por mi medio, el Mensaje entero pudiera ser proclamado, a fin de que lo oyeran todas las naciones. Y así fui librada de la boca del León. El Señor me librará de todos los intentos malvados contra mí, ¡y, ay, son numerosos! Tú al final me llevarás, a salvo, a Tu Reino. A Ti la gloria por los siglos de los siglos. Amén 1 . VassulaMía, lleva una vida en paz. Ámame y propaga Mi Paz por dondequiera que Yo te envíe. ¿Todavía no has comprendidoMi Po- der? Entonces, ¿qué tienes que temer?Yo he posado Mi Dedo en tus labios. No eres ple- namente consciente de ello. Sin embargo, te digo que Mi Dedo está sobre tus labios para que pronuncien todo lo queYo Mismo te he comunicado. No, tú no saldrás ilesa, peroYo tengo sufi- ciente Poder para curarte y sanar tus heridas. Mi Cáliz sabe amargo, sin embargo, por Amor, te he invitado a compartirlo Conmigo. Si Yo no estuviera de pie a tu lado, habrías sido hecha pedazos, así que no te preocupes, nadie puede arrancarte de Mí. Escucha Mi consejo: no te agotes. El celo por Mi Casa te devora y estoy contento de tu entusiasmo por glorificarme. Sin embargo, el Esposo dice a Su esposa: profetiza en paz y permite que Mi Espíritu Santo sea tu Guía. Mi Espíritu Santo no te cargará con pesos su- 1 2Tm 4,16-18. Cuaderno 60 ΙΧθΥΣ
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=