La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 607 queMe ames. Por lo tanto, hijitaMía, instilaré fervor en ti y unas cuantas gotas deMiAmor ardiente para vivificarte conMi Llama. 18 de junio de 1992 Vassula, déjame cantarte el resto deMi Him- no deAmor, déjame extender Mi Himno de Amor en atención a aquellos que no estaban preparados para escuchar. ¡Sí, Señor! Ven a derretir nuestros corazones. Muéstranos, Rey mío, Dios mío, las Riquezas de Tu Sagrado Corazón. Muéstranos la Luz de Tu Rostro. Danos a entender que Tú, Dios mío, estás mirando hacia abajo, desde el Cielo, para ver si queda uno solo con fe, con amor, y si uno solo Te está buscando. Bendito sea Tu Nombre, bendito sea nuestro Señor, nuestro Redentor, Emmanuel, porque nos ha cantado Su Himno de Amor, al tiempo que proclamaba, por boca de Sus profetas, que Él regresaría. Así nos prepara ahora para ese encuentro. Y Tú, Madre Bendita, Tú que nos diste a nuestro Redentor, estás una vez más con nosotros, preparando el camino para el Señor, y preparándonos a nosotros para encontrarnos con Él. Y el Señor, por Su Infinita Misericordia, nos visitará para iluminar nuestras tinieblas y guiar nuestros pasos por el camino de la Paz, el Amor y la Unidad. “Gloria a Dios en lo alto del cielo, y paz a los hombres que gozan de Su favor” 1 . VassulaMía,Yo vendré a un pueblo que nun- ca pensó enMí, ni dedicó unamirada a lo que hice por redimirlos, y haré que se hagan rea- lidad las profecías de Isaías 2 : “Me he dejado hallar por aquellos que no Me buscaban y Me he revelado a aquellos que no me con- sultaban”. Y los valles de la muerte con sus muertos y sus cenizas serán consagrados a Nuestros Dos Corazones. Quédate en Paz.Ven y repite Conmigo es- tas palabras: “Jesús sé mi apoyo, sin Ti no soy nada, sin Ti mi mesa está vacía, sin Ti soy derrotada. Sé mi Inspiración y lléname. Sémi Refugio ymi Fuerza. Te amo y mi voluntad es Tuya. Que así sea.Amén” 2 de julio de 1992 (Nuestra Santa Madre.) Cristo estará pronto con vosotros.Te esfuer- zas, hijitaMía, pero cualquier cosa que ofrez- cas aMi Hijo para Su Gloria, te santificará y Le glorificará. Era designio deDios revelarse a ti en atención a Su Cuerpo, la Iglesia. Hija, recuerda que Jesús nunca, nunca te fallará. ¿Recuerdas cómo Me confiaste los Mensajes que estás recibiendo? Yo, como Madre tuya, protejo lo que tú Me has dado y, hoy como ayer, continuaré extendiendo rápidamente los Mensajes de Mi Hijo. Satanás puede sonar virulento y parecer que triunfa sobre toda nación, y que sus vic- torias son gloriosas pero, Vassula, pronto le venceré, porque ésta es Mi batalla. Hija,Yo te confortaré y te daré fuerza sufi- ciente para continuar tu misión. 1 Lc 2,14. 2 Is 65,1. Cuaderno 60
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=