La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 606 ¡Háblame más de ello, Señor! A todos nos encanta oír a la Esperanza hablar donde hay desesperación; al Amor pronunciarse donde hay odio; a la Paz anunciarse donde hay guerras y conflictos. ¡Ánimo! No te asustes ni te entristezcas por estos pocos días que faltan. Confía en Mí de todo corazón. Sé fuerte, mantente firme. Sí, mantente firme yYo haré llegar tu voz hasta las nubes, proclamando Mi Mensaje. Acér- cate a Mí, acércate a Mí... 17 de junio de 1992 Yahveh, Dios mío, Tú que eres tan tierno y estás tan cerca de mí, escucha los sufrimientos de Aquel que es el Deleite de Tu Alma: Jesucristo, Tu Hijo. Las puertas de la Iglesia están todas desiertas y sus sacerdotes gimen por su desolación. La Ciudad, en otro tiempo repleta de fieles, se queda solitaria, como si hubiera enviudado de repente. Tus templos 1 están pereciendo, uno tras otro, mientras buscan alimento para mantenerse con vida, pero lo que inhalan, en lugar de incienso, es el humo de Satanás. ¿Dónde están los dominios semejantes a un jardín? ¿Dónde están las viñas florecientes que en otro tiempo esparcían su fragancia? ¿Por qué están destrozados Tus altares? 2 Paz, hijitaMía, paz... Escúchame: el GranDía está ya cerca de vosotros, más cerca de lo que pensáis.Altar, dile a todo el mundo que YomostraréMi Gloria y expondréMi Santi- dad totalmente. Derramaré Mi Espíritu sin reserva sobre toda la humanidad. Tus ojos no han visto nada y tus oídos no han escu- chado nada aún. Hoy vuestros corazones están enfermos y vuestros ojos nublados porque estáis vivien- do en la oscuridad y la desolación, y el Ene- migo deambula de un lado a otro en esta de- solación. Yo, el Señor, multiplicaré las visiones en vuestros jóvenes y muchos, muchos más de vuestros hijos e hijas profetizarán, más que ahora. Compensaré vuestros años de aridez que os llevaron a apostatar. EnviaréMi Espí- ritu sin reserva para que invada Mis domi- nios y, con Mi Dedo, reconstruiré Mis alta- res destrozados. En cuanto a Mis viñas llenas de hojas marchitas, que ahora parecen un jardín falto de agua,Yo vendré a regarlas conMi Espíritu. Quitaré las espinas y las zar- zas que las ahogan, yMis viñas darán su fru- to. Haré todas estas cosas para salvaros. Desplegaré portentos en el cielo y en la tierra como nunca antes. Aumentaré las visiones. Suscitaré profetas y los incrementaré. Luego os enviaré a Mis ángeles para guiaros yYo, el Santísimo, viviré en medio de vosotros. Mi pueblo está enfermo por su deslealtad. Han rechazado los dones deMi Espíritu por- que confiaron en su propio espíritu, no en el Mío, apañando acuerdos con su mente. Pero ahora ha llegado la hora –la hora deMi Espí- ritu Santo– de glorificar el Cuerpo deMi Hijo. Ven,Vassula, te quiero llena de celo. Quiero 1 Nosotros somos los templos de Dios. 2 Las tres preguntas se refieren al alma. Dominios, viñas y altares, son imágenes de nuestra alma. Cuaderno 60
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