La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 604 manos y hermanas la consagración a Mi Sa- grado Corazón, así como la consagración al Inmaculado Corazón de vuestra Madre. Os bendigo a todos, dejando el Suspiro de Mi Amor en vuestras frentes. (Mensaje de Nuestra Bendita Madre.) Amadísimos hijos, haced lo que Jesús os dice. Dadgracias aSuNombre por SuFielAmor. Levantad vuestras cabezas hacia Dios y os volveréis radiantes. Pobres hijos Míos, des- de lo alto contemplo vuestras ciudades don- de no hay descanso y donde hay tantos con- flictos. Miro, pero no consigo encontrar suficiente amor ni generosidad. Necesitomás oraciones, más generosidad y amor para ayu- daros. Encuentromuy pocos queMe apoyen en Mis oraciones. Renunciad a todas vues- tras malas costumbres y vivid santamente. Necesito vuestras oraciones, como una tie- rra sedienta necesita lluvia, para ayudaros y embelleceros paraMi Hijo. Ahora ya no tiene que haber más demora. El Enemigo está decidido a matar despiada- damente, sin misericordia, y sigue expulsan- do a la gente de su propio país. He visto ho- rrores desde lo alto, y Mi Corazón está destrozado dentro deMí. PeroYo puedo res- taurar las tierras y puedo restaurar la Paz en- tre hermanos únicamente si estáis atentos a Mis súplicas de Oraciones y aMis Llamadas al sacrificio. La pérdida de hijos y la viudez cesarán inmediatamente. Esta vez tomad en serio Nuestros Mensa- jes. Ofreceos aDios yÉl os tomará de lamano y os formará. Hará de vosotros un reflejo de SuDivina Imagen. Con Él aprenderéis que el sufrimiento es divino, la mortificación apaci- guadora a los Ojos de Dios, la obediencia agradable a Él. Desead lo que más rechaza este mundo: SuCruz. Os bendigo a todos con MiAmor Maternal. 16 de junio de 1992 (Esta mañana fui tentada y tuve una ligera duda de que Dios me estuviera hablando realmente.) “ Yahveh, que mis palabras lleguen a Tus oídos, atiende a mis suspiros, escucha mis gritos de auxilio, Rey mío y Dios mío” 1 Vassula, Yo, Yahveh, te amo. ¿Recuerdas, hijita Mía, lo afligido que estaba 2 cuando te hablaba entonces de queMis hijosMe aban- donaban? Vassula, dime, ¿dónde has adqui- rido este gran acopio de sabiduría sobre las Escrituras si no es de la SabiduríaMisma, que te ha sonreído y se ha convertido en tuMaes- tro personal?... Vassula,Yo soy tuAbba. Déjame decírte- lo: al principio tú vivías con un solo objeto, vivías para ti misma, servías a tu vanidad. Creías entonces que estabas revestida de es- plendor y de gloria, pero en realidad estabas completamente desnuda. Nadie había veni- do a decirte lo desnuda que estabas hasta que Yo Mismo vine a brillar sobre ti en tu oscuridad. Sólo entonces te viste a ti misma con tus propios ojos, por primera vez, a la Luz de laVerdad.Te viste como eras realmente. Si no hubiese sido por Mi Compasión, te ha- bría esperado una espada. Sin embargo, Me apiadé de ti y, enMi Mi- sericordia, exhalé Mi aliento en tu nariz, reviviéndote. Entonces te devolví la memo- ria de nuestra relación. Hice grandes cosas por ti: Me desposé contigo y te volviste Mía 3 Luego te formé para que fueras una hija se- gún Mi propio Corazón, que cumpliera por entero Mi designio: devolver a Mi pueblo a 1 Sal 5,1-2. 2 Mensaje del Padre Eterno, dado el 19 de septiembre de 1986 (Ver Mi Ángel Daniel ). 3 Alusión a Is 54,5: “Porque tu esposo es tu Hacedor, Yahveh Sebaoth es su nombre.” Cuaderno 60 ΙΧθΥΣ

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