La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 602 Yo soy la Luz del mundo. Estad prepara- dos, porque puedo entrar en vuestra casa en cualquier momento. Desde el Cielo, desdeMi Trono real, descenderé pronto a vuestra es- pantosa noche, hijitos. Quedaos en Paz, os doyMi Paz.Tened paciencia sólo durante un poco más de tiempo y continuad glorifi- cándome con vuestro amor. Yo os amo a to- dos. Os amo con todo Mi Corazón. Sois todosMi semilla. Os bendigo dejando el Suspiro de MiAmor en vuestras frentes. CUADERNO60 29 de mayo de 1992 (Detroit, Michigan.) ¿Jesús? Yo Soy.Abre tu corazón y recíbeme. Di aMi pueblo que pronto vendré a él. Ese Día, todo habitante de este mundo sabrá que Yo Soy El que Soy. Ora por los que ponen en duda lo que tú enseñas. Orad y no dejéis que vuestros corazones los condenen. Tened fe enMí y confiad enMí. ElAmor está cerca de vosotros. Glorificadme restaurando la paz donde haya disensión, el amor donde haya odio. Imitadme a Mí, vuestro Señor, en esta era de oscuridad.AbrazadMi Cruz. Mi Cruz os conducirá a la santidad y a vuestro apo- sento en el Cielo. ElAmor os abrazará. 5 de junio de 1992 Pequeña intrépida, defiende laVerdad hasta la muerte. Continúa dándote aMí, tu Dios, y consagra todos tus días y noches a la ora- ción, al sacrificio, a la penitencia. Ofréceme tu voluntad y el Enemigo no tendrá ninguna posibilidad de acercarse a ti. Guarda la sólida enseñanza que has aprendido de Mí y no te preocupes cuando tus acusadores te calum- nien. Estoy llamando a la unidad desde Mi Cruz, así que no pierdas nunca la confianza, porque soyYo, el Resucitado, quien os llama a todos. No eres tú, soy Yo, el Cristo y tu Redentor, quien llama a sus ovejas dispersas. Vassula, sé afable y paciente con tus acu- sadores porque no saben lo que están ha- ciendo. Amándoles como Yo te amo, hijita Mía, y ofreciéndote como sacrificio,Me agra- darás . Mediante tu sacrificioYo haré que se restaure Mi Iglesia y que muchas almas re- gresen a Mí.Ati, que eres menos que el últi- mo de todos Mis hijos, se te ha confiado Mi Cruz de Unidad. Mi Cruz de Unidad es pesa- da, pero debes llevarla con amor y paciencia. SéMi Eco y proclama a todos las Infinitas Riquezas de Mi Sagrado Corazón. Has de proclamar que la Unidad se construirá única- mente sobre el amor y la humildad. Permane- ce leal a Mí, tu Señor, y recuerda que Mi Pa- dre te creó precisamente para este fin: para darnos gloria a Nosotros 1 . Por tanto, manten- te firme y no vaciles con las tempestades.Yo estoy a tu lado. No temas, laVerdad hablará. Sí, Mi leal ayudante, recibirás deMi Espí- ritu todo lo queYo tengo que decir. Mis Pala- bras, hijitaMía, serán como una lámpara bri- llando sobre el candelero sagrado, serán como una espada en tu boca. Yo abriré tu boca para que hable sin miedo. Ármate de valor, hijitaMía,YoMismoMe ocuparé de tu causa. Escucha, hoy tus acusadores están cubiertos de confusión, pero tú escaparás a su espada. Aquí 2 … éste es tu Refugio, ¿lo ves? Aquí es donde estás... Yo soy tu Fuer- za, tu Fortaleza. Aunque caiga incesantemente el látigo so- bre tu espalda, no pierdas el ánimo. Recuer- da cómo ofrecíYo voluntariamenteMi espal- da por tu salvación, sin una queja. Es a ti, Mi sacerdote, a quien el mundo rechazará, por- que estás atestiguando la veracidad de lo queYo te he dado.Tú no hablas por ti misma, no, las palabras escritas son las Mías, las de vuestroAbba. Yo vivo en ti y tú en Mí, eres Mi Templo yYo vivo en ti.Y ahora que te he revestido, te lo recordaré una vez más: nin- 1 La Santísima Trinidad. 2 Con sus dos manos, Jesús me mostró Su Corazón que ardía con un fuego de llamas doradas. Cuaderno 60 ΙΧθΥΣ

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=