La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 598 dispuesto a vengar las Heridas de Mi Hijo, golpeándote. ¡Ah, Vassula! Tu Madre del Perpetuo So- corro lloró aMis Pies, derramando Lágrimas de Sangre por ti. Sí, tu Santa Madre te favo- reció yMe confortó... Mi Corazón se conmo- vió profundamente y Mi cólera fue anulada por Sus Lágrimas. La tempestad que se ha- bía levantado en Mí se acalló. Yo, Yahveh, tu Padre Eterno, te he amado con unAmor Infinito desde el día que te creé y te tuve enMisManos. ¡Ah... Nunca olvida- ré ese día y lo pequeña eras! Dije: “Ahuyen- taré al Invasor demuchas almas pormedio de esta pequeña y delicada niña”. Entonces, tú yYo hicimos juntos un pacto: que tú trabaja- rías por la Paz, proclamando Mi Amor para que resonara hasta los confines de la tierra, y que, a través de tu debilidad, Yo recogería a los que estuvieran a punto de perecer. Te haría intrépida ante las amenazas y los inva- sores.Y, a través de ti, perseguiría y acorrala- ría a los renegados. Luego, en ti, llevaría a tu generación a la reconciliación y la unidad. Puesto que iba a inmiscuirme ya en los pla- nes de Mi Enemigo, Yo tenía que lograr el consentimiento de tu alma y fortalecerte des- de el principio. Dije: “Santifícate ya y ayuna desde tu nacimiento, eso es lo queYo deseo: No te daré luz cuando nazcas 1 . Durante tres días y tres noches permanecerás en la oscu- ridad, así es como ayunarás”. Por eso juré ensanchar otra vez el espacio de tu corazón para Mi entrada. Y como una tempestad caí sobre ti para destruir todo lo que había convertidoMi Corazón en una Lla- ga. Soplé como quien sopla sobre carbones encendidos, así es como soplé sobre tu alma para reanimar en ti la llama que se extinguía. Dije: “Que tu llama se eleve ahora en tu oscu- ridad para alegrar MiAlma; que tu aridez se convierta en un jardín regado, en un manan- tial de agua”. Ycon unaTernura infinita, te estreché con- tra Mi Corazón, haciéndote Mía de nuevo. Juré cambiar tu corazón rebelde e indiscipli- nado en un lugar de descanso para Mí. Te hice comprender queYo seríaTu único Dios, tu únicoAmor, irrevocable y sin rival. Entonces te quité el velo para honrar Mi Nombre y declaré abiertamente anteMi Cor- te Celestial que Yo Mismo combatiría a los que te combatieran y persiguieran. Porque desde entonces, Yo, tu Creador, sería tu Es- poso y tu único Refugio.Yo seríaAquel que confía en ti y tú enMí.Yo haría de Mis Pala- bras un fuego en tu boca para proclamarlas hasta los confines de la tierra. Todo lo que has aprendido, lo has aprendido de Mí. Yo, Yahveh, tu Padre Eterno, te he embellecido, delicada niñita. En estemismomomento, Me inclino hacia ti para levantar tu alma hasta estrecharla contra Mi Corazón. Mi aflicción, hijita Mía, al ver a Mis hijos rechazarMiAmor,Mi Paz yMisGracias, hace que Mi Corazón de un vuelco dentro de Mí. Necesito almas que Me conforten. Necesito almas generosas que aplaquen Mi ardiente ira. SéMi alivio, séMi Cielo.Yo, Yahveh, os amo a todos. Venid, Yo mostraré Mi Gloria a través de vuestra nulidad. Por amor aMí, poned fin a la trasgresión, poned fin a la rebelión. Estáis todos divididos y malográis constantemen- te los frutos de uniros y vivir santamente. ¿No sois vosotros y vuestros hermanos to- dos iguales para Mí? ¿Ninguno de vosotros restaurará Mi Honor, restaurando Mi Casa tambaleante? ¿Me veré forzado a desenvai- nar Mi espada contra vosotros? ¿Continua- réis resistiéndoos a Mi Espíritu Santo? ¿Se- guiréis crucificando una y otra vez aMi Hijo? ElAmén os pide a cada uno de vosotros que bendigáis a vuestros enemigos, que los per- donéis a todos y que vengáis a reconciliaros Conmigo, vuestro Dios, para que seáis capa- ces de reconciliaros con vuestros hermanos, a fin de formar un solo y único Cuerpo para Mi Gloria.Venid y haced las paces Conmigo. Que todo el mundo Me escuche y com- prenda, leyéndome, cómoYo, vuestro Padre Eterno, Me desgarro cada vez que Mis Ojos 1 Cuando nací tenía los ojos cerrados, los párpados pega- dos. Sólo los abrí al cabo de tres días. Mi madre, pensando aterrada que quizás había nacido sin ojos, rezó a Santa Paraskevi (una santa griega invocada en problemas de ojos), pidiéndole ayuda y prometiéndole ponerme su nombre des- pués de Vassula. Paraskevi significa Viernes en griego. Cuaderno 59
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=