La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 595 Dame amor sin límites. Os estoy mirando a todos desde el Cielo, para ver si uno solo de entre vosotros Me busca sin interés propio. ¡Qué alegría y qué felicidad siento cada vez que oigo exaltarMi Nombre! Peromuchos se han apartado, muchos están manchados por el pecado. Deja queMi Corazón se alegre en la pobreza, deja queMi Corazón se alegre con un amor sin interés personal. Dame, hija, comoYo te he dado. No vengas a Mí con las manos vacías. Mis dones son Tuyos, de hecho, todos los dones que he recibido son Tuyos. Ofréceme sacrificios, ségenerosa. ¿Nohe sido Yo generoso contigo? Dame ahora comoYo te he dado. Ofréceme sacrificios para aplacar Mi Justicia 1 . Edifica lo que te he dado a cons- truir 2 . ¡Oh,Vassula! ¡Ofrécemelo todo para saciar Mi Sed! Pon tu fe en Mí. Da Mi Himno de Amor a los que esperanMi Palabra.Da para que todos los habitantes de la tierra puedan oír Mi Grito Misericordioso 3 . Yo no puedo ignorar las súplicas de Mis hijos. Señor, Te ruego que guíes mis pasos en la Verdad y en la Luz. Entonces, continuarás tu ministerio delante deMí yYo abriré tu boca para llenarla deMis Palabras, para glorificarme.Y, a través de ti, produciré una Imagen visible de Mí Mismo. Tocaré los corazones de Mi pueblo, e inclu- so personas que nunca Me conocieron, Me bendecirán. Despreciaos a vosotros mismos y no os rechazaré. Yo, Yahveh, os salvaré. (Más tarde:) Vuelve a nosotros y habita en el centro de nuestro corazón. Que nuestro corazón se llame: Ciudad Fiel y Tu Montaña Santa. Pequeña, te doy Mi Paz. Los consejos y las súplicas de vuestra Santa Madre 4 , Mis angustias y gritos dirigi- dos al mundo desde Mi Santa Cruz se han quedado estancados. Hemos venido para ofreceros a todos Nuestra Paz y prepararos para vuestro viaje al cielo, pero el Amor ha sido rechazado y la Paz reemplazada traicio- neramente por el letargo y un espíritu de maldad. He tratado por todos los medios de encon- trar la manera de poder despertaros de vues- tro perpetuo letargo y haceros regresar a Mí para vivir Santamente, pero no he oído ni un sonido de vosotros. ¿Qué podría haber he- cho Yo que no haya hecho? Amigos Míos, no habéis tomado en serio Nuestras Llama- das. Yo he descendido para ofreceros Mi Corazón. Os he grabado en la carne de Mi Corazón. Os he escrito a todos Mi Himno de Amor. –Os he visitado– MisOjos derramanLágrimas yNuestrosDos Corazones están lacerados porque no habéis perseverado en la Senda de la Santidad. El mundo se ha burlado de Nuestras Llamadas Misericordiosas y nadie nos ha escuchado realmente. Yo soy vuestro Dios y vuestro Escudo, lle- no de Ternura, y se Me conoce por interve- nir rápidamente en tiempos de tribulación, pero vosotros habéis preferido caminar en las sombras de la oscuridad y en el valle de la muerte. Mi bondad ha sido pagada con vues- tra maldad, atacándome por haber tratado de salvaros... 1 Yo dudé. No sabía lo que Dios quería decir exactamente. 2 Seguía sin entenderlo. 3 Finalmente comprendí que debo continuar, más que nun- ca, dando testimonio y haciendo que se conozcan los Men- sajes de Dios. 4 Comprendí que se trataba de Nuestra Santa Madre de Medjugorje. Cuaderno 59
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=