La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 594 lo malvado que pueda engañar a los que se dirigen a la destrucción, porque no han cap- tado elAmor a laVerdad que podría salvarlos. Ésta es la razón por la que estoy enviando una fuerza para inducirles a error y hacerles creer que lo erróneo existe; para condenar a todos los que se negaron a creer en la verdad y escogieron en vez la maldad. El poder del Rebelde 1 es tal que ahora se ha aparecido abiertamente a todo el mundo, sin ningún miedo. Ése es de quien habló el profeta Ezequiel 2 , el hinchado de orgullo, el que pre- tende ser Dios,el que finge laVerdad, el que se consideraMi igual y dice estar sentado en Mi Trono. El Rebelde es realmente el Enemi- go de Mi Iglesia, elAnticristo, el que niega a la Santísima Trinidad. ¿Acaso no habéis leído: “El hombre que niega que Jesús es el Cristo es un mentiroso, es el Anticristo y está negando tanto al Pa- dre como al Hijo, porque nadie que posea al Padre puede negar al Hijo y confesar al Hijo es también poseer al Padre”? 3 Esas doctrinas de Satanás os enseñan a creer en la reencarnación, cuando no existe ninguna reencarnación. Conservan la apa- riencia exterior de religión pero han rechaza- do la fuerza interior de ella: el Espíritu Santo y la Sagrada Comunión, hijitaMía. Satanás va disfrazado de ángel de luz para engañar amu- chos, y junto con el Rebelde 4 conferirá gran- des honores a aquellos que le reconozcan, dándoles amplia autoridad y arrendándoles la tierra por un precio 5 . Pero, en verdad os digo que el cielo se abrirá pronto y Mi Fuego descenderá sobre ellos y los consumirá. Fiel yVeraz, Yo Soy; Juez e Integridad, Yo Soy; elVerbo de Dios, Yo Soy; el Rey de reyes y el Señor de los señores, Yo Soy. Y os repito Mi Promesa: En verdad estaré pronto con vosotros. 20 de abril de 1992 Yahveh, soy Tu esclava y hoy Te quiero ofrecer de nuevo mi voluntad, para que puedas hacer conmigo lo que plazca a Tu Corazón. ¡Qué delicia es estar en Tu Presencia y ser admitida a caminar con Tu Majestad! ¿Qué puedo darte a cambio de todas las bendiciones que has derramado sobre mí? Sólo tengo que levantar los ojos al Cielo y Tú te inclinas para escucharme. Y cuando invoco Tu Nombre, Majestad, Tú que eres el Soberano de Cielos y tierra, desciendes desde Tu Trono para estar conmigo en mi habitación y hacerme compañía. Yo vengo a ti. LamiseriaMe atrae, la pobreza Me seduce, de modo que no te canses enri- queciéndote. Ponme a Mí, tu Dios, como un sello en tu corazón, yYo continuaré, amadí- simaMía, demostrándoteMi dulzura hacia ti. Mi Dios es bueno conmigo, una fortaleza cuando me oprimen y calumnian, una fortaleza cuando los tiempos son difíciles. Mi Dios es mi Escudo protector. Satanás puede afilar su espada o tensar su arco y apuntar hacia mí, pero mi Dios, mi Abba, siempre tan tierno, estará presente y hará huir al demonio. 1 La francmasonería. 2 Ez 28,1-5. 3 1Jn 2,22-23. 4 Los francmasones. 5 Dn 11,39. Cuaderno 59

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