La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 590 Yo, el Cordero, a quien lleváis a la fuerza y por vuestra propia ley a ser crucificado de nuevo. EsMi Cuerpo el que estáis mutilando ymaltratando. Yo Soy laVíctima ¿Es que no lo veis? ¿No podéis ver que es- táis en comunión con los demonios? ¿No podéis ver con quién estáis compartiendo vuestramesa? ¿Cómo puedo alegrarme cuan- do todo lo que veo son demonios sentados a la mesa con vosotros? Mientras os regoci- jéis de vuestra división, estaréis bajo el po- der de Satanás quien, sin cesar, está ungien- do con una mentira a quienes se regocijan de su división. Cada uno de vosotrosmira al otro buscando la aprobación de estos mensajes de unidad y no les preocupa que, la próxima Pascua, Mi Cuerpo padezca de nuevo dolo- res insoportables a causa de vuestra divi- sión 1 . Creed que soy Yo, no seáis esclavos de vuestra mente. Venid a Mí mientras dure el día; la noche envolverá pronto este mun- do. He pedido veros 2 y hablar con vosotros, y así lo he hecho, porque es con el fin de uniros por lo que os he exhortado con Mis Mensajes de Unidad. ¡Pero qué difícil es para aquellos que son esclavos de su mente penetrar en los Miste- rios de la Sabiduría! ¡Qué difícil es para los ricos de espíritu entrar en Mi Reino! Yo os digo: Muchos de los primeros serán los últimos, y los últimos, los primeros. HijitaMía, séMi Cielo consagrándote aMí. Yo estoy contigo. 30 de marzo de 1992 Todo el día Te deseo, Dios mío, todo el día me consumo de amor por Ti, a causa de Tu Ternura y Tu Infinita Misericordia, Dios mío. El Amor que me has mostrado, hace que mi alma clame a Ti, más que nunca para que me rescates. Suspiro por la Casa en que Tú vives. Suspiro por Tus Sagrados Atrios. Así que dime, Señor mío y Dios mío, ¿qué puedo esperar? ¿Vas a reconsiderar mi fragilidad? ¡Ah! Líbrame de todos mis pecados y reconsidérame. Todas mis esperanzas están puestas en Ti, Dios mío. Amén. Ah!VassulaMía, sé instrumento deMi con- suelo.Yo, Jesús, te bendigo. No temas, hijita Mía, Yo soy el Todo Fiel y estoy a tu lado. Hijita Mía, a causa de MiAmor, he puesto a prueba tu fe y he hallado en ella Mi glorifi- cación. No soy un extraño para ti, así que per- míteme introducirte, una vezmás, enMis Lla- gas. No temas,YomostraréMi gloria a través de ti, y los hombres sabrán cuánto he sufri- do. Ven, acércate a Mí, el Fuego de MiAmor brota de Mi Sagrado Corazón y, si tú me lo permites, te visitaré de este modo y haré de ti una antorcha viva. Estás destinada a honrar- me y a conducir almas hacia Mí para queYo las consuma. Haré de ellas vasos de Luz, lla- mas brillantes que nunca cesan, que nunca se desvanecen y que nunca pueden ser apa- gadas. ¡Ah, pequeña Mía, cada fibra de Mi Corazón clama por elAmor! ¡La Paz! LaUni- dad! Yo Soy tu Santo Compañero, creación, tu Amigomás Fiel que te invita noche y día a Su mesa.Apelo a tu amistad sin cesar, para sal- varte... Mi Padre ha reservado un Fuego para los pecados de esta generación y caerá de 1 Cristo sufre místicamente. 2 Todos aquellos que me invitaron a hablarles sobre los mensajes de unidad en el Consejo Mundial de las Iglesias, en Ginebra. Cuaderno 58 ΙΧθΥΣ

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