La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 580 ahora aterrorizado por ese sacerdote, como sabes. Yo misma no soy digna, estoy perdi- da sin Ti, y sin Tu Luz, la luz en mi interior vacila hasta casi extinguirse. Tu corazón está empeñado en decirme más. Acaba tu frase, hija Mía. ... La unidad no puede ser construida sin los sacerdotes greco-ortodoxos. La clase de unidad que Tú deseas no les gusta. Sin embargo,VassulaMía, tengo una lista de hombres generosos. Serán un ejemplo para la conversión de esta generación. Pero pien- sa en ese sacerdote. Honra a Mis sacerdotes y ofréceme sacrificios de reparación, yYo te solicitaré con Mis favores. Abandónate a Mí y permíteme ponerte a prueba de vez en cuando. Yo sanaré todas las deslealtades que contemplan Mis Ojos. 14 de febrero de 1992 Vassula, la paz esté contigo. Déjame sentir tu amor. Abandónate a Mí. Entra en Mi Cora- zón y pon en práctica todo lo que Yo te he dado. Señor, me has inundado de bendiciones sin el más mínimo mérito por mi parte. Como ves, estoy en Tus Manos, así que haz conmigo lo que Te plazca. Entonces, vive para Mí y consuélame. Sé el signo de unidad que esta generación recha- za. Sí, sé el signo de unidad que viene deMí, despreciada y rechazada por tu propia Casa, por tu gente 1 .Através de ti,Yo despliegoMi Amor por todas las naciones, y por medio de ti continuaré hablando y recalcando que han reducidoMi Iglesia a un desierto. He ofreci- do a tu gente 2 un pacto de Paz que puede conduciros a todos a la unidad fraterna. Te he elegidoa ti como emblema de lo que será la unidad, pero ellos no escuchan.Tam- poco se doblegan. Por el contrario, corren a ofrecerme incienso, pero ¿qué voy a hacerYo con todo su incienso? Yo quiero el incienso de sus corazones. Yo quiero la paz de sus corazones. Yo quiero las alabanzas de sus corazones. Yo quiero el amor, lamisericordia y la com- pasión de sus corazones. Yo quiero la reconciliación de sus corazones. ¡Ah, hija! No te canses de atravesar este de- sierto, tu Redentor está cerca de ti y estamos ligados el uno al otro.Te he destinado a esta misiónpara hacer fulgurarMis Palabras como relámpagos en todas las naciones. Diles que si se consideran testigos del Altísimo, que Me demuestren entonces su paz mediante la integridad, y su honor mediante la entrega. Diles que examinen su camino y regresen a Mí yYo les daré el Espíritu de entendimiento. Hoy les estoy ofreciendo Misericordia en tiempos difíciles. Les estoy ofreciendo Com- pasión en su impresionante miseria. Les es- toy ofreciendo el Don de MiAmor. He esta- do tendiendo Mi Mano repetidamente para levantarlos hasta Mí, y sin embargo, ¿cuán- tas veces Me han respondido? Les he esta- do mostrando Mi Piedad y Mi Compasión, ¿cuánto tiempo más he de permitirles inun- darme de tristeza, negándose a hacer MiVo- luntad? ¿Debo seguir reteniendo laMano del Padre? La Justicia del Padre se está inflaman- do ya para prender fuego a los crímenes de este mundo... He vertido por bocas de niños Mis amar- gas súplicas por la paz y la reconciliación entre hermanos, 1 Los sacerdotes greco-ortodoxos. 2 Los sacerdotes greco-ortodoxos. Cuaderno 57
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