La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 579 memoria a vuestra alma. Me propongo abrir los corazones de piedra haciéndoles pronun- ciar, de ahí en adelante, nobles alabanzas haciaMí, vuestroDios. Generación, no digas: “Mis heridas son incurables” y te niegues de antemano a ser sanada. No digas: “Mi Redentor nunca me escucha”. Hoy, tu Redentor te dice: “Las Lágrimas de Sangre que he derramado por ti año tras año, generación, dan testimonio de Mi aflicción. Yo no privo a nadie de Mi Misericordia, así que ven a Mí, arrójate enMis Brazos y serás sanada. No tengas miedo de Mí. Soy una Fuente Inagotable deAmor y de Perdón. Y tú, tú que estás diciendo: “Mi Redentor nunca me escucha”, a ti te digo: Yo estoy contigo todo el tiempo y, como un viajero sediento, tengo sed de tus palabras de amor, tengo sed de tus oraciones. Invócame con tu corazón y Yo te responderé. No digas: “Me está ocultando Su Rostro”. Y luego mires hacia otro lado. Estoy obser- vando cada uno de tus pasos y nunca se aparta Mi Vista de ti. Estoy contigo todo el tiempo, pero en tu oscuridad no logras ver- me, en tu aridez noMe oyes. Levanta los ojos hacia el Cielo y busca las cosas Celestiales, generación, y verás Mi Gloria. Ati te toca decidir. Mi Corazón está abierto para que todos ven- gan a vivir dentro de Él. Arraigaos en Mí y viviréis. Os bendigo a todos, dejando el Suspiro de Mi Amor en vuestras frentes. 13 de febrero de 1992 Señor, ¿es justo reducir a la nada el grupo de oración griego, recién convertido? ¿Es justo que sean ahuyentados por un sacer- dote y dispersados para que regresen al desierto donde estaban antes? Vassula, ¡vuestros sacerdotes necesitan ora- ciones! Señor, ¿le permitirás que seque un Viñedo entero? ¡Tú has convertido los desiertos en Ríos y las tierras áridas en Manantiales de Agua! Vassula, ¡vuestros sacerdotes necesitan ora- ciones! Tú has saciado a los famélicos con Tus Frutos, Señor, has satisfecho a los hambrientos, has levantado a los fatigados y exaltado a los pobres y miserables, has traído alegría a los que sufren y has sanado a los enfermos con Tu Amor, y a los que estaban desesperadamente sedientos, les diste Agua. No los abandones... No los abandonaré. Vassula Mía, vuestros sacerdotes necesitan oraciones... Mira, ten fe en Mí. Ecclesia revivirá. Mi bálsamo sanador es: ELAMOR ¡Pero no hay amor entre muchos de noso- tros! Yo derramaré Mi Espíritu sobre toda la hu- manidad, y haré que el corazón de los inflexi- bles se derrita, y sus iniquidades serán purgadas en Mi Fuego. Señor, me voy a atrever a decir una cosa más: Ese pequeño grupo de oración está Cuaderno 57 ΙΧθΥΣ
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=