La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 572 Anuncianmes tras mes lo próximo que os va a suceder. Déjales presentarse, no temas.Yo te cubriré, hijitaMía. (Más tarde:) Jesús, que Tu Santo Rostro nos sonría y reviviremos. Nuestra división nos ha devorado como el fuego. Puesto que Tú solo realizas maravillas, reúnenos, y haz que los hombres renuncien a su locura. Tu Plan es unirnos, unificando la fecha de Pascua, trayéndonos así la reconciliación. Apelo a Tu Auxilio Divino. Hija Mía, lleva Mi Cruz con alegría.Alaba al Padre por Su generosidad. Escúchame: los malvados pueden tener la esperanza de des- truir Mi Plan de Unidad, pero se dirigirán a su caída. Cuando Yo propuse la Paz, una Paz universal, casi todos estaban a favor de la guerra. ¿Cómo puedo asumir su causa para defenderlos cuando la Mano de Mi Padre se levante contra ellos? La red que han tendido ahora, se cerrará sobre ellos. ¿Qué podría Yo haber hecho por todos vo- sotros que no haya hecho? He cargado so- bre Mí vuestras faltas, os he reconciliado con el Padre, y Mi Vida, la he entregado por vosotros. Por tanto, ¿qué más podría haber hecho que no haya hecho? Vassula deMi Sagrado Corazón, alégrame permitiendo que Mi Espíritu penetre en la habitación interior de tu alma. Permite queMi Espíritu respire y habite en las profundida- des de tu alma. Déjame libre de destruir todas las impurezas e imperfecciones que se Me enfrentan.VassulaMía, aunque tu alma salte como si pisara fuego cada vez queYo levan- to Mi Mano para destruir todo lo que aún te mantiene cautiva, no temas, no huyas horro- rizada. Permíteme desarraigar de tu alma to- das esas enfermedades. Entraré en ti como una tempestad para cumplir la decisión deMi Corazón. Y ésa es tu preparación para nues- tra perfecta unión. Yo había dicho al principio que tú seríasMi Red yMi Blanco, pero entonces tú no enten- diste lo último. No entendiste que, para pre- pararte a esa unión perfecta, Yo necesitaba purificar y adornar tu alma.Tenía que tender Mi arco y tomarte comoblanco deMi flecha. ¡Oh, qué no haré Yo por ti! No, no será sin heridas ni tormentos, pero no rechaces en- tonces al Santísimo. Permite queMi Espíritu aumente en ti y que Mi Fuego Divino ruja en tu alma.Te fundirás bajo la acción deMi Fuego Divino. No te la- mentes, pues, cuandoYo venga a ti como un martillo, haciendo añicos tus imperfecciones. No preguntes a tu Santísimo: “¿Qué está ha- ciendo?”. Estoy de camino hacia la morada interior, Mi morada, y los obstáculos persis- tentes no Me impedirán avanzar. Los reven- taré todos mediante una tempestad. Devora- ré a esos rivales. ¡Oh, Señor, hazlo con moderación! Quiero completar tu purificación. Por lo tan- to, noMe impidas avanzar. Tú eres muy que- rida para Mí.Así que deja que MiTernura te envuelva, noMe niegues nada, alma. Quiero hacer de ti un instrumento dócil, ya que sen- tirás Mi Presencia dentro de ti como un fue- go, como una flecha. No temas, no te que- brantaré, sólo quebrantaré aMis rivales. Sólo estaré combatiendo dentro de ti. También tendré en cuenta tu fragilidad. Yo te he for- mado y te he ungido para esta misión, para ser Mi Eco, por tanto permite que tu Rey te gobierne, permite que tu Soberano reine en ti. Nada escapará a Mis Ojos, cada pequeña impureza será asediada por Mi Pureza y ani- quilada, y Mi Luz continuará brillando den- trode ti, yMiEspíritu fluiráen tuespíritucomo un río. Por lo tanto, busca incansablemente Mi Santo Rostro y comprenderás queYo Soy te está sonriendo. Cuaderno 57

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=