La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 570 16 de enero de 1992 ¡Oh, Señor! no puedo encontrar palabras para alabarte; no obstante querría hablar- te… Yo te ayudaré, escribe: “Yahveh me visitó. Como una ráfaga de viento, Su Espíritu me levantó y me mostró Su Semblante. Él me reveló: Ternura,Amor y Bondad Infinita Luego me inundó de Bendiciones y me ofreció Maná en abundancia para compartirlo con mis hermanos. Caminó conmigo en la tierra del olvido. De abajo, de entre los muertos, me tomó; de entre los que Le han olvidado, me levantó, devolviendo lamemoria ami alma. Oh, SeñorYahveh, ¡cuán agradecida estoy! Que Tu dulzura, oh Señor, esté con todos nosotros. Bendito sea Yahveh por siempre jamás.Amén.” Y ahora, hija, ya has dejado atrás los terrores de la noche y, delante de ti, Yo Estoy. Yo te traeré sana y salva a Casa, de vuelta a donde perteneces. 17 de enero de 1992 Señor de Misericordia, Tu pueblo necesita ser consolado. Tu Cuerpo, dividido, se está hundiendo, y hay muy pocos que Te puedan confortar. Tu pueblo está desesperado. Escúchanos, pues, Señor de Misericordia, y contempla nuestra aflicción. Amén . Empapado enMi Sangre estoy, debido a todo lo que presencian Mis Ojos y oyen Mis Oí- dos. Hija, Me propongo convertirte en la es- pada de Mi Palabra. Por medio de ti, traspa- saré los corazones de los hombres para permitir que Mi Palabra penetre profunda- mente en ellos. Mi Voz hará eco en ellos y, aunque sus corazones no tengan ni un so- plo de vida en su interior, Mi Palabra, dadora deVida, los revivirá, y de ellos emanará una fragancia que mitigaráMis Llagas. Hija Mía, ánimo. Muchos continuarán vi- viendo una vida impía, y muchos seguirán pecando y ofendiendo Mi Santidad, sin ha- cer caso de Mis advertencias, sin hacer caso de las señales que estoy dando hoy al mun- do, y la maldad continuará aumentando Mi Cáliz de Justicia. La maldad y el ateísmo, la sed de poder y el racionalismo lucen en las manos de esos hombres como anillos blaso- nados. ¡Ah, Vassula Mía...! ¡Habrá una pérdida como nunca se ha visto! ¡El pecador acecha su oportunidad y, como un depredador, ven- drá de noche! Múltiples serán los gemidos de los dirigentes, de los magistrados y de los hombres influyentes, ¡todos gemirán! Hija Mía, escucha Mis suspiros, escucha Mi Co- razón. ¡Oh, amadísima deMiAlma!Ven a conso- larMi Corazón.Ten hambre deMí.Yo soy la Resurrección. Ámame. Que tus oraciones 1992 Cuaderno 57

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