La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 567 ros, amigos Míos. Yo os digo que el mundo no es nada anteMí, así que no temáis al mun- do. Venid a Mí y apoyaos en Mí, y Yo os pastorearé hasta Mis Aguas eternas. Curaré vuestras heridas y las vendaré. Mis Ojos nunca os abandonan, y os digo que, Conmi- go, vuestra mesa estará siempre llena. Con- migo, cenaréis, amigosMíos. Ycuando el pe- sado flagelo caiga sobre vosotros, no dejéis que eso os confunda, amadísimos. Cada vez que caiga sobre vosotros, mirad Mis Llagas que os sanaron y os salvaron de la Muerte. Miradme aMí, vuestro Salvador. Nomiréis a vuestra izquierda ni a vuestra derecha. Se- guid Mis Huellas. Las reconoceréis por los rastros de Sangre en ellas. Seguidlas, ama- dísimos, y ellas os conducirán adonde Yo Estoy. Os bendigo a cada uno, dejando el Suspi- ro de Mi amor en vuestra frente. ElAmor os ama. (Mensaje para la hermana Teresa, que se ocupa de los reclusos y los ha transformado en seres devotos de Dios.) Yo les he dado una Roca, y ¡ah, cómo quiero Yo a ésa Roca!Yo, el Señor, la bendigo, y la bendigo porque de un desierto donde anidan las víboras, ella ha hecho: Un suelo productivo, un jardín dondeYo, el Señor, puedo tomar Mi descanso. 8 de diciembre de 1991 ¿Señor? Yo Soy. Ora antes de descansar en Mí. Di Conmigo: “Jesús, descansa en mí, y yo en Ti, unidos, enlazados juntos. Amén” Cuaderno 56 ΙΧθΥΣ (Yo lo repetí.) Sé firme en lo que concierne a los Dos Cora- zones, unidos en el amor. Yo he hablado ya en muchos corazones acerca de esta verdad, una verdad que muchos rechazarán, pero al final, Nuestros Dos Corazones prevalecerán. Así es el mundo. Hoy, la rechazan, pero ma- ñana honrarán esta verdad. Yo, Jesús, os amo a todos. No tengáis a na- die más que aMí en vuestro corazón. Poned- me en primer lugar. RecibidMi Paz. 12 de diciembre de 1991 (Mis pensamientos volaron a Suiza.) Señor, ¿cómo está la iglesia en Suiza? ... Es un montón de escombros... 24 de diciembre de 1991 (Nochebuena) ¿Señor mío? Yo Soy.Apóyate enMí, hijita. (Vi con los ojos de mi alma el Santo Rostro de Jesús. Parecía un niño con grandes ojos inocentes). Tremendas reparaciones han de hacerse para cicatrizar las heridas de esta tierra. Heridas y lesiones causadas por la maldad y el pecado. Deleita los Ojos de tu Salvador y expándete. Que se haga que Mi Mensaje se vuelva tan amplio, tan vasto, dando testimonio por sí mismo, que la Maldad, la Apatía y el Ateísmo se sobreco- gerán y se arrepentirán. ¡Hijita!Agárrate a la ΙΧθΥΣ
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