La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 566 5 de diciembre de 1991 (Para el grupo de oración de las Filipinas.) Los bendigo a todos. Di a Mis hijos que Mi Corazón está inflamado y ardiendo, presto a consumirlos. Sólo tienen que entrar en Mi SagradoCorazón y los dejaré arrebatados por Mí, su Dios. (Luego, para alguien en particular.) Te ofrezco hoy Mi Corazón. Tómalo. Jesús es Mi Nombre y Jesús significa –Salvador– ElAmor te ama. Y tú 1 , Mi progenie, continúa entrelazando todo lo que te he dado. Vacía, no lo estarás. Mira, tu mesa está llena, y sin Mí, tu mesa estaría vacía: soyYo quien abastece tu alma. Por tanto, aférrate a Mí y vivirás. Mi Santo Beso está en tu frente. Te amo, ámame. (Más tarde:) (Mensaje para los reclusos de la peniten- ciaría de Muntin Lupa, en Manila, Filipi- nas.) Vassula, paz, hijitaMía. Di a los reclusos: ¿No lo sabíais? ¿No habéis oído que laMi- sericordia se inclina sobre toda la humani- dad? Aquí está vuestro Dios, inclinándose desde Su Trono para llegar hasta vosotros. –Yo he venido a vosotros– para deciros el GranAmor que tengo por cada uno de vosotros. Yo soy vuestro Dios, hablando a través de Mi instrumento para daros Mi Mensaje. He venido para hablaros al corazón y consola- 1 Jesús se volvió entonces a mí. ΙΧθΥΣ ΙΧθΥΣ dos. Abandonaos a Mí sin preguntar por qué. Simplemente, confiad en Mí, vuestro Señor. Ofrecedme vuestra voluntad, no Me pongáis objeciones cuando la utilice. Orad con el corazón y confesad vuestros pecados. Reflexionad sobreMi Pasión y sobre todo lo que os he ofrecido. 4 de diciembre de 1991 (Antes de una de las reuniones en las Filipi- nas.) ¿Señor? Yo Soy. No temas. No te he abandonado.Te amo. Hija bienamada, tu apostolado es extender Mi LuzGloriosa en cada nación. Difunde todo lo que has recibido deMí. Esto, hijitaMía, es lo que tendrás que hacer. El resto lo haréYo. Al cumplir el trabajo que te he dado, Yo te protegeré. No tienes nada que temer. Yo, Je- sús, te amo tanto... Ahora no trates de entenderlo, pero, po- niéndote a prueba, hago que tu espíritu crez- ca en santidad. Estate a Mi servicio, hijita, cumpliendo el trabajo que te he dado. Yo siempre te animaré a dar testimonio con celo por Mí y por Mi Casa, y siempre te disuadiré demirar a tu izquierda y a tu derecha.Acausa de tu espantosa miseria, no seré severo con- tigo. Puesto que servirás a la Rectitud Misma, Yo te tendré ligada a Mí para que te manten- gas firme aMi Lado. De lo contrario, tú sola, vacilarás. Ahora, Mi Espíritu, tu Santo Compañero, te conducirá con entusiasmo hasta Mis hi- jos. Por gracia, tú hablarás por Mí.Yo estoy contigo y nunca te fallaré. Ven. Cuaderno 56

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=