La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 562 Orad incesantemente, porque la Hora está próxima. Os bendigo a todos, sellándoos la frente con el Suspiro de MiAmor. 15 de noviembre de 1991 ¿Señor mío? Yo soy. Ven aMí en todomomento. OraCon- migo, diciendo: “Tú eres mi único Dios, mi única Esperanza, mi únicoAmor, Tú eres mi Dios sin rival, siempre tan Tierno y Delicado con el débil y el miserable. No dejes que el Cáliz de Tu Justicia se desborde sobre nosotros. Permite que los cautivos sean liberados antes deTu Día, mi Señor. Nuestras faltas han sido muchas a Tus Ojos, y nuestras rebeliones y apatías aún más numerosas, pero Tu Corazón palpita deAmor y de Compasión. Envíanos, oh Padre Benignísimo, un poderoso Aliento de Tu Espíritu que nos reanime a todos para TuGloria. Amén.” Te bendigo, hijita Mía. 18 de noviembre de 1991 ¿Jesús? ¿Santísimo? Yo Soy. Pequeña, hijaMía, la paz esté conti- go.Yo , el Señor, te bendigo y te bendigo. Evangeliza con amor para el Amor. Diles que les amo a cada uno de una manera espe- cial. Diles también que Yo no soy un Dios ΙΧθΥΣ numerosos y que sólo un resto tiene Mi Se- llo en la frente. Te he atravesado, Irlanda, y Me ha sobre- cogido tu desacato a la ley. Pero, ¡mira! La Hora está Próxima. Tu tierra está parcelada por una línea divisoria, pero también lo está tu corazón, Irlanda, hija Mía, hasta el fondo de tus entrañas 1 . Vuelve a erigirMi Casa tam- baleante, reuniéndoos en paz y sin diferen- ciaros bajoMi Nombre.Aunque no seáis más que un resto fiel a Mí, no os desaniméis.Yo os traeré vino nuevo, con una bendición, para humedecer vuestros labios. No os desaniméis. Vuestro Salvador está en Su camino de Retorno. Vosotros sois los ladrillos deMi Santuario y, al mismo tiempo, los constructores de Mi Casa. Al uniros y congregaros de nuevo habrá una estructura, pero si permanecéis divididos y dispersos, ¿cómo voyYo a reconstruir lo que ahora está en ruinas? Yo os necesito a todos juntos para hacer una sola unidad y reconstruir Mi Casa. Necesito todos los ladrillos. Mi Reino sobre la tierra es Mi Iglesia, y la Eucaristía es laVida de Mi Iglesia, esta Igle- sia que Yo Mismo os he dado. Yo os había dejado con una sola Iglesia, pero apenas Me fui, apenas volví la espalda para ir al Padre, ¡vosotros redujisteisMi Casa a una desolación! ¡La habéis arrasado hasta el suelo! YMi rebaño anda errante de izquier- da a derecha… ¿Cuánto tiempo más he de beber el Cáliz de vuestra división? ¿El cáliz de la aflicción y la devastación?Habéis ofrecido al Santísimo, aAquel que decís amar, un cáliz tan ancho y profundo, tan lleno de amargura y tristeza, queMi paladar está más reseco que el perga- mino yMis Labios cubiertos de ampollas. El sabor del cáliz que esta generaciónMe ofre- ce es tan amargo como el veneno. No soy el único que se traga las Lágrimas, vuestra Santa Madre comparte Mi aflicción, puesto que Su Inmaculado Corazón está uni- do en el amor a Mi Sagrado Corazón. Pero pronto os renovaré a todos con Mi Fuego. 1 Dios habla de las diferentes denominaciones de Su Igle- sia. Cuaderno 56
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