La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 556 –¿Hay alguien que realmenteMe busque? –¿Ha bajado alguien ya su voz para escu- char la Mía? –¿Quién será el primer hombre justo entre vosotros que se inclinará y desaparecerá para que se vea Mi Presencia? –¿Quién de vosotros está dispuesto a aga- char su cabeza y permitir que se reveleMi Ca- beza? –¿Hay algún hombre generoso entre vo- sotros que baje su voz y escuche Mi oración suplicante al Padre?: “ Padre, ¿he de beber una temporada más el Cáliz de su división? ¿O unificarán al menos la Fiesta de Pascua, aliviando en parte Mi dolor y Mi tristeza? ¿Durará muchomás este reino de Tinieblas ? Han hecho pedazos Mi Cuerpo y han olvidado que es Mi Cabeza la que fortalece y mantiene unido el Cuerpo entero. ¡Oh Padre! Reconcílialos y recuérdales que, por Mi muerte en la Cruz, Yo les he dado Mi Paz. Infúndeles el Espíritu deVerdad, en toda Su plenitud, dentro de sus corazones. Y cuando vean su desnudez, comprenderán. Perdónales Padre, porque no saben lo que hacen.” La Ciudadela de los orgullosos se derrumbará en un montón de polvo, hijita Mía 1 . 25 de octubre de 1991 ¿Señor? Yo soy. Señor, átame aún más a Ti, ahora, y presérvame de los insultos de los hombres porque vivo ecuménicamente. Átame a Tu Corazón y, cuando camine, que Tu Luz sea mi Guía. Cuando me acueste, que Tu Espíritu me guarde, y cuando me despierte, haz que mi espíritu hable con Tu Espíritu. Haz que actúe como Tú y Te corteje. Haz que mi corazón ansíe buscarte, para que yo cumpla todo lo que Te he prometido. Recuérdanos a todos, Señor, lo que Tú nos habías dado. Nos habías dado una Santa Iglesia vigorosa, llena de Tu Espíritu Santo, no unos escombros vacíos. Nos habías dado Un Solo Cayado sólido, no dos o tres, o un montón de astillas. ¿Adónde ha ido a parar todo eso? Vassula, déjame decirte en primer lugar que los insultos de aquellos que te insultan, caen sobre Mí. Por tanto, no renuncies. Lleva Mi Cruz de Unidad de nación en nación y sé Mi Eco para refrescar la memoria deMi pueblo. Estoy enviandoMi Espíritu Santo para recor- darles que adopten un amor mutuo que con- duzca a la paz y a un entendimiento mutuo. EnMis Mensajes preliminares sobre la Uni- dad, Yo os había pedido a todos que os doblegarais, pero ¿cuento hoy con alguien que esté dispuesto a escuchar lo que dice Mi Espíritu? –¿Queda entre vosotros algún hombre bueno? 1 Aquí tuve la impresión de que era el ‘Padre’quien estaba contestando. Cuaderno 55
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=