La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 548 Cuaderno 55 Estoy dispuesta, siempre que no Te pierda y esté Contigo, unidos y uno. ¿Sabes lo que esto significa y lo que requie- re? ¿Sacrificio, abajamiento, humildad, anona- damiento, amor, fe, esperanza, docilidad, abnegación, oración, oración, oración, paciencia, penitencia, mortificación, sufri- miento, ayuno y confianza en Ti? Y un espí- ritu de perdón. Bien dicho, pero no basta con saber esas cosas. ¿Quieres seguir gozando deMi favor? Entonces tienes que poner en práctica todo lo que has mencionado. El Reino de los Cie- los es como un trofeo, el que lo gana lo apre- cia.De nuevo, el Reinode losCielos será dado a aquellos que lleguen con las manos llenas de buenos frutos.Yasí,VassulaMía,Me pro- pongo reconstruir Mi Iglesia sobre las virtu- des que has mencionado. Si caminas Conmigo, no te perderás. No te sientas tentada de mirar a tu izquierda o a tu derecha. Como dije a Mis discípulos: “No saludes a nadie en el camino” 1 . Si quieres ser- virme como dices, tienes que seguirme en- tonces con Mi Cruz de Paz,Amor y Unidad para glorificarme. Nomires consternada a las otras cruces que pongo en tu camino, pues- to que todas vienen de Mí. Glorifícame. Tu mesa está siempre llena y tu copa rebosa, por tanto, no te quejes de nada. De vez en cuan- doYo te probaré y examinaré tu amor porMí, con el fin de edificarte espiritualmente. No arrastres los pies detrás deMí, sigueMi paso alegremente. Descansa en Mí cuando estés cansada y permíteme descansar en ti cuando Me sienta cansado. Escucha ahora a tu Santísimo: no te dejes llevar por cada viento que sople en tu cami- no, echa raíces en Mí y no serás desarraiga- da, hija. EnriqueceMi Iglesia con todo el Co- nocimiento queYo te he dado y diles que el Corazón del Señor es un Abismo de Amor, aunque ningún hombre sea plenamente consciente de sus profundidades ni de sus riquezas. Yo sé que eres frágil, hija, no obstante, ¿acaso te han faltado recursos? Confía enMí, confía en Mí y sé el reflejo de cómo será la Unidad. No seas como ésos que persisten en diferenciarse bajo Mi Santo Nombre. No seas como ésos que pretenden que la Uni- dad les atrae y permanecen inertes a su pro- pia palabra, logrando nada más que el resen- timiento del Padre. Ambos, el Padre y Yo, aborrecemos sus argumentos, al revés de lo que piensan. Pero nadaMe retiene de gritar a esos hombres poderosos: “!Descended! ¡Descended de vuestros tronos, y que caigan las escamas de vues- tros ojos para que veáis la desolación en que habéis convertidoMi Casa! ¡Habéis saquea- do Mi Santuario y todo lo que había dentro de él! ¡Habéis partido el cayado del Pastor no sólo en dos, sino en mil pedazos! Pero hoy, ¡abrid los ojos y ved! Mantened los ojos abiertos y reconoceréis la pobreza, la tela de saco y los pies descalzos. Mantened los ojos abiertos y con una mirada reconoceréis Mi Corazón”. Yo podría pronunciar una sola palabra en sus asambleas, y con esa única palabra uni- ficar Mi Iglesia. Pero la gloria del Cielo Me será dada por la Pobreza, la Miseria y por ésos que consideran despreciables. Yo haré reconstruir Mi Casa por forasteros, porque en ellos infundiré un espíritu de celo, un es- píritu de fidelidad. Entonces, vuestras des- pensas se llenarán otra vez y vuestras tina- jas rebosarán de Mi vino nuevo. Si decís que Me amáis y os consideráis bajoMi Nombre, entonces, en atención aMi Santo Nombre y por MiAmor: UnificadMis iglesias. El verdadero cristiano es aquel que es cris- tiano interiormente, y la verdadera Unidad está y estaráen el corazón. LaUnidad no será de palabra sino de espíritu. 1 Lc 10,4.

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