La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 544 Cuaderno 54 cómo te había reducido tu naturaleza a un desierto y a la desolación.Yo te libraré de tus pensamientos humanos, si Me lo permites, y los reemplazaré conMis Pensamientos, para glorificarme.Te daré un corazón valiente, pe- queña Mía, para que seas capaz de enfren- tarte a Mis oponentes y resistir sus contra- dicciones. Te daré elocuencia de palabra, aguante y resistencia ante las amenazas de tus perseguidores, que son tambiénMis per- seguidores. Te daré valor para mantenerte firme, con confianza. Tú eres Mi semilla, y puesto que la Cose- cha está madura y la mies a punto para la sie- ga, Yo no pierdo tiempo, como has podido notar. Cosecho incesantemente para alimen- tar a muchos que están a punto de morir. Por eso, amadísimaMía, “mete tu hoz también y siega: el tiempo de la cosecha ha llegado y la mies de la tierra estámadura.” 1 Permíteme en- sanchar el espacio de tu corazón, porque ahora tu Captor te llenará de Su Conocimien- to y Sus Confidencias. Yo sólo estoy espe- rando a ser bondadoso con todos vosotros y revelaros a cada uno Mis Riquezas, Mi Generosidad yMiAmor. Te digo hoy todo esto para queMi Palabra pase de esta generación a la siguiente. Y tú que estás aprendiendo, enseñarás, a tu vez, a tus propios hijos. Si escuchan y hacen lo que Yo digo, sus días terminarán con feli- cidad. De modo que vuélvete hacia Mí y alaba Mis Obras. Medita sobre Mis Maravillas. 29 de septiembre de 1991 (Fiesta de San Miguel) (San Miguel:) Te amo, hija de Dios. Confía enMí. (El Señor:) Descansa en Mi Corazón, Yo, el Señor, te bendigo. Ven, Mi Corazón es tu descanso. 30 de septiembre de 1991 Doy gracias a Tu Nombre por Tu Amor y Tu Misericordia. Aunque vivo en un lugar donde estoy rodeada de perseguidores, falsos testigos e insultos, Tú me mantienes viva y en pie. Tú llenas mi mesa y, como la madre más tierna, me alimentas con Tu propia Mano. ¡Oh, Señor, ten piedad de mí! A veces tengo problemas, más de los que puedo soportar, y si no Te tuviera cerca de mí, ¡estaría acabada! Quiero una paz completa entre hermanos. Yo digo: ¡la paz esté contigo! ¡Levántate y llama a Mi servidor! 2 Yo soy el Señor de la Paz, no el de la discordia, y te he ofrecidoMi Corazón. Que nadie se engañe.Alos que per- sisten demasiado tiempo en sus rencores, les retiraré Mi Corazón y todos los favores que les ofrecí con tanta generosidad.Amenos que Mi servidor colabore con amor y deje de dar vueltas a ese pecado, te digo que le retiraré todos Mis favores. No conformes jamás tu conducta sobre Aquel que divide. Te estoy dando un Tesoro de Unidad, siempre tan frágil. Aprende a proteger este Tesoro. (Más tarde:) ¿Jesús? Yo Soy. 1 Ap 14,15. 2 Mensaje para alguien en particular. ΙΧθΥΣ
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