La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 542 Cuaderno 54 Ella. Levanta Su Rostro y yo empiezo a llo- rar también con Ella. Es la Madre de Jesús, nuestra Madre. Su Rostro está muy pálido y lleno de lágrimas. Al verme, alarga SuMano izquierda y presiona mi brazo. Yo soy laMujer de los Dolores, familiarizada con el sufrimiento.Yo soy la que recuperaré para vosotros la Esperanza. Yo soy la que aplastaré y pisotearé con Mi talón la cabeza de la serpiente. Mis Ojos lloran incesante- mente estos días, sin alivio. Mis ojos están enrojecidos de llorar por todos Mis hijos. Vassula, hija Mía, no cierres tus oídos a Dios, no cierres tus oídos a Mi petición. Me has oído llorar. Yo he defendido tu causa y siempre lo haré. Cuando el Señor te ata a Él, es por Amor, para volcar Su Corazón en el tuyo. Hoy 1 te tocará a ti beber Su Cáliz, no lo rechaces, no debes vacilar. Vuestras calles están contaminadas de sangre inocente y Nuestros Corazones se llenan de dolor. Ésa es la razón de Mis Lágrimas, ésa es la razón por la que el Señor compartirá SuCáliz conti- go. La traición obstaculiza la unidad entre her- manos, la insinceridad de corazón provoca el aumento del Cáliz de Dios. Destrozaron el Cuerpo deMi Hijo, Lo dividieron, Lomutila- ron y Lo paralizaron. Os recuerdo a todos que, a través de Él, todos vosotros tenéis en el Único Espíritu vuestra vía para llegar al Padre. No obstante, permanecéis divididos bajo el Nombre de Mi Hijo. Habláis de uni- dad y de paz y, sin embargo, tendéis una red para los que lo practican. A Dios no podéis engañarlo ni convencerlo con vuestros ar- gumentos. El Reino de Dios no es sólo pala- bras de labios afuera. El Reino de Dios es amor, paz, unidad y fe en el corazón: es la Igle- sia del Señor unida en Una Sola dentro de vuestro corazón. Las Llaves de la Unidad son elAmor y la Humildad. Jesús nunca os empujó a dividiros, esta di- visión en Su Iglesia no fue deseo Suyo. Yo imploro a Mis hijos que se unan de corazón y voz para reconstruir la primitiva Iglesia de Mi Hijoen su corazón. Digo la primitiva Igle- sia de Mi Hijo, porque esa Iglesia estaba construida sobre elAmor, la Sencillez, la Hu- mildad y la Fe. No quiero decir que recons- truyáis un nuevo edificio, quiero decir que reconstruyáis un edificio dentro de vuestro corazón. Quiero decir que derribéis los vie- jos ladrillos dentro de vuestro corazón, ladri- llos de desunión, intolerancia, infidelidad, falta de perdón, falta de amor, y reconstru- yáis la Iglesia deMi Hijomediante la reconci- liación. Necesitáis una intensa pobreza de espíritu y una sobreabundancia de riqueza en generosidad, y hasta que no entendáis que tenéis que doblegaros, no podréis uniros. Por tanto, Vassula Mía, únete a Mí en Mi oración, tal y como Me viste orando antes. Yo estoy contigo, hijitaMía, muy cerca.Aca- ta los deseos del Amor. Jesús no te abando- nará jamás. Permanece unida a Él en tu amor, con un sólo propósito: glorificarlo. Ahora, hija 2 , ¿entiendes por qué no debes dejar de cosechar Conmigo? Continúa orando y bendice a los que te persiguen. Tu hora no ha llegado aún, palo- maMía.Yo seré suave contigo y te amaré aún más. No trates de entender lo que está fuera de tu alcance. Emplea la hoz cuandoMe veas a Mí emplear Mi Hoz. No demores tu paso, sigue al ritmo de Mi Paso. Si Me demoro, demórate tú también. Habla cuandoYo te lo indique y permanece callada cuando Yo te mire. Defiende siempre hasta la muerte La Verdad. De cuando en cuando serás critica- da, peroYo lo permitiré sólo lo suficiente para conservar tu alma pura y dócil. Que sepas que estoy siempre a tu lado. Siega cuandoYo sie- gue. Aprende a ser paciente como Yo soy Paciente. Sé muy humilde y quédate siempre en segundo plano. Te he confiado Mis Inte- reses 3 para que trabajes Conmigo, aMi lado, y también he designado a otros para que añadan sus servicios a esta obra. 1 Refiriéndose a los próximos días. 2 La Voz del Padre volvió a oírse otra vez. 3 También oí “ Ministerio”.

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=