La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 540 Cuaderno 54 Oh, ven a rescatarme antes de que la Hora caiga sobre mí. Sáname, porque he pecado contra Ti. Padre, Tus Labios están húmedos de Gracia, Tu Corazón es una ardiente Hoguera deAmor, Tus Ojos son Dos Llamas de Fuego abrasador. ¡Oh, Padre! Tu Belleza es la Perfecciónmisma, Tu Majestad y Esplendor dejan deslumbrados incluso a los más brillantes de Tus ángeles. Rico enVirtud yGracia, no me escondas Tu Santo Rostro cuando llegue la Hora. Ven a ungirme con el óleo del amor. ¡Dios, escucha mi oración, escucha mi voz suplicante! Debo cumplir los votos que Te hice. Padre Eterno, aunque voy contra corriente, confío, sé y creo que Tu Brazo estará allí para levantarme y sacarme de esta corriente. ¡Oh, cómo anhelo contemplar Tu Santuario y ver TuGloria en elArca de laAlianza! ¡Oh, cómo languidecemi alma por contemplar al Jinete de los Cielos que lleva el Nombre: Fiel yVeraz! El que barrerá la iniquidad del mundo, El que es Justo. ¡Oh, ven a cubrirme con Tu Manto, ya que TuAmor es conocido por su generosidad! ¡Oh, Padre! No me apartes como merezco por mis pecados, antes ayúdame, provéeme de mi Pan Cotidiano y mantenme a salvo y lejos de los colmillos de la Víbora. Hazme heredera de Tu Casa, transfórmame en Tu hija de Luz, haz de mí una copia perfecta del Mártir Supremo para glorificarte por siempre jamás. Amén.” ElCielo tepertenece, hijitaMía 1 .ViveparaMí, respira para Mí, considérame el Primero. Ámame, hijitaMía, y todo lo queYo tengoes tuyo. Por tu amor y tu fidelidad, Mi Casa será también tu casa. Confía en Mí, tu Abba. Acércate a Mí y toma tu lugar enMi Sagrado Corazón. 23 de septiembre de 1991 Durante todo el día suspiro por Ti, Yahveh de mi alma. El amor que me has mostrado no podré olvidarlo – Jamás-. Tu Bondad, Yahveh de mi alma la recordaré mientras viva. Me consumo de amor por Ti, mi Yahveh, día tras día, y ya no deseo asociarme con este mundo que Te hiere. Y pensar que soy de los primeros que Te hieren ... Mi alma quiere proclamar al mundo todos Tus prodigios y mis pies quieren correr hasta las cimas de las colinas para gritar al mundo: “Tu Creador es tu Esposo, Su Nombre es Yahveh Sabaoth. Sí, como a una mujer abandonada, de espíritu afligido, Yaveh te llama de regreso. 1 Al leerle la oración que me había dictado, Dios se conmo- vió mucho y, con voz emocionada, me dijo lo que sigue.

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