La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 533 3 de septiembre de 1991 Señor, Padre y Dueño de nuestras vidas, no nos abandones ahora ni tampoco en los días de angustia. Señor, Padre y Dueño de nuestras vidas, ayuda a Rusia a crecer en Tu Espíritu. Tú has traspasado al Dragón Rojo que la había asediado. Señor, Padre y Dueño de nuestras vidas, rescátanos del Rebelde que sigue aún entre nosotros. ¡Ah, hijita Mía! Yo os enseñaré a todos con Mi Fuego Purificador. Espera y verás.Aho- ra, escúchame y escribe, hija Mía: No hace mucho tiempo, la mayoría de las naciones del mundo nunca creyeron que el enemigo, el Dragón Rojo, perdería su poder en Rusia tan repentinamente. Vassula, si tu hermana Rusia se rebeló contraMí, fue debi- do a los pecados del mundo y sus crímenes. La tiranía viene de abajo. Pero, ¿cómo se sentían sus hijos, esos márti- res que Te pertenecían? ¿Cómo puedo describir lo que sufrieron sus hijos? ¿Aqué puedo compararlos, hija?Todo el Cielo estaba en duelo por sus hijos. Sus hijos yacían desvalidos, pero ¿quién estaba a su alrededor para llorar por ellos? ¿Había entre ellos alguien con fuerza suficiente para traspasar al Dragón?No cuando tenían la piel pegada a los huesos. Sus hijos fueron a men- digar Pan y, oprimidos por el enemigo, se derrumbaron bajo su carga. Si se marchaban en secreto para refugiarse enMisBrazos, eran castigados severamente. No les estaba per- mitido demostrar su celo por Mí. Sus perse- guidores eran más rápidos que las víboras, vigilando cada paso que daban, y si tenían alguna sospecha de que El Libro de la Vida estaba escondido bajo su colchón, Mis hi- jos e hijas eran hostigados, rastreados y lue- go capturados. ¡Ah, hija! Mis Ojos lloraban incesante- mente al ver a esa nación reducida al silen- cio por la espada. Sacerdotes y profetas eran encarcelados y forzados a vivir en la oscuridad. Muchos de ellos fueron asesina- dos despiadadamente delante de Mis pro- pios Ojos. Esa nación que en otro tiempo Me honraba y Me alababa abiertamente, ra- diante como un zafiro, una Ciudadela de de- licias, quedó reducida a un árido país de se- quía, por los pecados y crímenes del mundo. Te digo, hija, que Rusia, tu hermana, aún no os ha mostrado lo que va a realizar a enMi Nombre: El Día del Festival aún está por llegar ¡Y cómo deseo que ya estuviera aquí! Ora, ora por ese Día Glorioso. 9 de septiembre de 1991 ¿Jesús mío? Yo Soy. Ámame,Vassula, eso apacigua la ira del Pa- dre hacia esta generación. Yo he orado al Padre por ti, pequeña Mía, para que te libere de “la espina” que Me quitaste... 1 Señor, confírmame por favor lo que acabo de escuchar de Ti, dándome un pasaje de la Escritura. (Abrí la Santa Biblia al azar y mi dedo se posó en Lc 22,42, que dice:) 1 Yo había ofrecido a Jesús que se clavase en mí esa ‘espi- na’, quitándosela a Él. (18 de junio de 1991) Significaba una espina menos en Jesús. “La espina” a la que se refiere Jesús aparece en el mensaje del 18 de junio de1991. Se la clavó a Jesús una persona amada por Él que persigue acti- vamente estos Mensajes. Satanás lo confundió y ahora lo utiliza. Cuaderno 53
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