La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 530 Cuaderno 53 Os he dado Mi Ley, pero no es suficiente decir que conocéisMi Ley, tenéis que practi- car Mi Ley. Tampoco es suficiente decir que creéis queYo Soy. Deseo queMe améis y que Me adoréis. Incluso los demonios creen que Yo Soy, pero noMe aman niMe adoran. Ellos escuchan MiVoz pero no Me aman. Sedme leales, y vosotros, vosotros que sois Mi simiente, venid a Mí, vuestroAbba, a consolarme. Yo-Estoy-cansado y sólo sois un resto los queMe podéis consolar. Sois los más pequeños del rebaño y Mis Ojos están puestos en vosotros. VuestroAbba, desde SuTrono, os dice: Os amo a todos con un Amor eterno. Benditos seáis. (Más tarde) Señor, perdónanos, porque realmente no hemos sabido apreciar Tu Gran Amor. No hemos sabido apreciar Tu Gran Sacrificio. No hemos sabido amar y permanecer unidos. Seguimos repitiendo continuamente nuestros errores. Oh, Señor Jesús, necesitamos desesperadamente Tu ayuda para volver a nuestro sano juicio. Ven a rescatarnos, la guirnalda de la divinidad se ha caído de nuestras cabezas. Míranos y contempla nuestra miseria, nuestra lamentable degradación, nuestra atrofia para lo que es santo. Haz que regresemos a Ti, visitándonos a cada uno de nosotros como me visitaste a mí. Visita al resto de Tus hijos y muéstrales Tu Corazón. Vassula Mía, quiero escuchar de cada bo- ca: “Jesús, yoTe amo, salva mi alma y salva también las almas de los demás”. Ora, pues, por la conversión de esas pobres almas. Haz novenas yYo las escucharé. Pue- do cambiar la obstinación en docilidad. Por tanto, ora aMi Sagrado Corazón yYo haré el resto. 18 de agosto de 1991 ¡Oh, Señor! estoy angustiada hasta la muerte. Hoy es mi Getsemaní. Mi alma está vapuleada y afligida. Satanás me ha tomado decididamente como blanco, para hacerme pedazos. Me traspasa despiadadamente una y otra vez. Estoy en el punto de mira de mis perseguidores, ¿dónde está, pues, mi esperanza? EnMi Sagrado Corazón, palomaMía. Tu re- fugio es Mi Sagrado Corazón.Vuélvete aMí yMi Espíritu te consolará. Ofréceme tus difi- cultades yYo lasmeteré enMi Corazón. Haré buen uso de ellas, liberaré almas del purgato- rio... Así que olvida tus problemas de estos días y descansa en Mí, tu Dios. Yo soy un Océano de Paz. Hija, entrégame todas tus tri- bulaciones yMi Paz las aniquilará. Recibe Mi Paz, cordero Mío. Te amo. Yo ofrezco Paz. Descansa en Mí. Vete ahora en Paz. 19 de agosto de 1991 Señor, cuando los pacificadores 1 trabajan por la paz, sembrando la semilla que pro- ducirá buen fruto, guiados por el Espíritu Santo, ¿por qué se les dice que guarden si- 1 Pacificadores: aquellos que evangelizan, difundiendo la Palabra de Dios para llevar al mundo de regreso a Dios y reconciliarlo con Él. ΙΧθΥΣ

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=