La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 53 no quiero parecer vulgar, pero es mi cora- zón el que habla. Vassula, perdono tu ignorancia. Yo te ense- ñaré, estás aprendiendo. Te estás dando cuenta de lo miserable que eres, sin embargo Yo te amo. LamiseriaMe atrae porque puedo ofrecerteMi Misericordia.Te he elegido para mostrar al mundoMi clemencia. No me siento orgullosa de haber sido elegi- da por mis malas cualidades y no por mis méritos. Me siento como Judas. Probable- mente represento a la mayoría de nuestro mundo “ moderno”. ”Lo” 1 Vassula, tú no eres como Judas. No hay palabras para lo incapaz, ignorante y miserable que eres, pero eres Mi bienamada, que Yo he santificado. Me he ocupado de nuestra unión, porque tú eras incapaz de hacerlo. Mi deseo es formarte.Te he unido a Mí, pidiéndote que seas Mi esposa. Jesús, he sabido que las religiosas se ‘ca- san’ realmente Contigo. Sí, vienen a Mí y se convierten enMis espo- sas. ¡Me deleito en ellas! Tú ignorabas que podías ser Mi esposa y estar unida a Mí, por eso Me he encargado de nuestra unión, ¿ves? He santificado nuestro matrimonio poniendo una alianza en tu dedo. Trabaja Conmigo y recuerda que Yo soy Santo. No olvides nunca esto. 3 de abril de 1987 Te estoy observando, recuerda que estamos unidos. Yo soy Yahveh y te amo. ¡Yo también Te amo, Señor! Come de Mí. Yo os amo a todos. He dicho queMi Reino en la tierra será como en el Cie- lo.Arrancaré de raíz todo mal y fortaleceré a Mis devotos seguidores. Yo soy Yahveh y Mi Palabra está afianzada. No temas, peque- ña, pues soyYo quien te guía. ¡Yo soy elAl- tísimo! Ofreceré Mi Pan 2 a toda la humani- dad, aplacando así su hambre, pero quiero de ella una correspondencia de amor. Tengo sed de amor, díselo, que sepan cuán resecos es- tán Mis labios por la sed. (Le discerní: Su presencia era clara. Sus labios estaban secos, agrietados, con am- pollas. Tenía dificultad para hablar ya que Su boca estaba reseca y Su lengua apenas podía articular. Parecía que venía de un desierto en el que había estado muchos días sin agua. Era una imagen lastimosa.) 4 de abril de 1987 (Durante mi estancia en Suiza observaba a la gente y su manera de vivir. Muchos, como en todas partes, tienen problemas cotidia- nos, unos más que otros. Muchos parecen descontentos y en plena lucha. Nunca me había dado cuenta de esto antes de que Dios se me acercara.) Sí,Vassula, quiero que veas todo, quiero que observes y escuches todo lo que dicen. Me aflige escuchar y observar a Mis corderos. ¿Por quéMe han olvidado, siYo soy su Con- solador? Yo puedo consolarlos, pueden re- currir aMí. (Aquí me preguntaba si era Yahveh o Jesús.) Vassula, ¡Yo soy Uno, soy Uno 3 ! Vassula,Yo soy Dios, que os ha dado la vida.Yo estable- cí Mi Palabra.Yo vine a la tierra encarnado. Yo soy Uno.Te bendigo,Vassula. La Santísi- maTrinidad está en Uno. Yo soy Uno 4 . (Yo estaba pensando que aprendería todo esto preguntando a los sacerdotes.) 1 ‘Lo’: ‘no’, en hebreo. 2 Su Palabra: Su Mensaje. 3 Uno en substancia. 4 Uno en substancia. Cuaderno 10

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=