La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 528 Cuaderno 53 6 de agosto de 1991 (Rodas) ¡Sálvanos a todos, Jesús! ¡Espera, Señor mío, a que todos Tus hijos se conviertan antes de que llegue Tu Día! Tu Trono descenderá pronto entre nosotros, pero, ¿estamos todos preparados? Permite que Tu Río, cuyas aguas refrescan áridas ciudades, fluya en nosotros, Señor. Inúndanos, invádenos, asédianos. Y una vez que Tú estés en nosotros, ¡Tus ciudades nunca podrán caer! Santifica Tu morada, divinízanos. El Ungido te bendice y te urge a orar. No te desesperes 1 . Os estoy dando suficiente tiem- po para reformaros, pero, ¿lo entenderá tu generación? ¿Estarán dispuestos a cambiar sus vidas? Tienes que tomar en considera- ción, hijita Mía, las ofensas diarias que se cometen contraMí. Porque, ¿durante cuánto tiempo tiene que ser ofendido vuestro Ungi- do?... ¿Tienes algo que decirme? ¿Hija?... No oigo nada por tu parte. ¡Gracia! necesitamos gracia para volver a Ti, igual que lo hice yo. Yo no sabía nada de Ti ni de cuánto Te ofendía, Señor mío, hasta que Tú viniste a mí por gracia. Entonces continúa orando por tus hermanos. Yo dije: no será tan duro para Sodoma como lo será para esta generación. ¿Te acuerdas de Nínive? Estaban al borde de un gran desas- tre, pero escucharon a Jonás, Mi portavoz, y desde el mayor al menor… todos ayunaron, se arrepintieron e hicieron voto de cambiar su vida y vivir santamente. “Tomad los cami- nos de antaño, preguntad por los senderos antiguos” 2 , buscad la Verdad. Hija, dichoso el hombre que siga Mi consejo. Déjame de- cirte una cosamás.Yo , el Ungido, os devora- ré a todos conMi Fuego y os consumiré para dar nueva vida a vuestra alma. Me queda poco tiempo ya. Estos Tiempos de Miseri- cordia y Gracia están casi acabados. Yo no estoy ocultando Mis Planes, ni tampoco es- toy escondiendo Mi Rostro. Estoy revelan- do Mi Rostro como nunca antes. Y vosotros, amadísimos Míos, vuestro de- ber es ir a propagar estos Mensajes del Se- gundo Pentecostés, y lo que el Espíritu en- seña. (Más tarde:) Mi Espíritu está con tu espíritu.Yo te colmo. ¡Ah,VassuladeMi SagradoCorazón!Recuer- da siempre estas palabras: El Camino deMi Cruz está marcado con Mi Sangre Y atodos los que voluntariamente tomen esa ruta, Yo los bendigo y los unjo. Eres perse- guida por Mi Causa. No temas,Yo estoy cer- ca de ti y a tu lado, para darte ánimo. Eres condenada, pero sólo por el mundo. Por Mi Causa, eres deshonrada por labios humanos: ¡Alégrate! ¡PorqueYo también lo fui! ¿No he dicho que nadie es más grande que SuMaes- tro? Eres la burla de tu pueblo 3 , pero también lo fuiYo, tu Rey. Cuando ellos te flagelen en el Camino al Calvario, tu sangre se mezclará con laMía. ¿Qué mayor favor te puedo ofre- cer que hacer de ti otro crucifijo vivo paraMi Gloria? Cuando veo que tus pies están a pun- to de tropezar, Yo te levanto y te coloco so- bre Mis Hombros, como un cordero. Ven, Conmigo estarás siempre a salvo. 1 Yo había sentido que, de algún modo, mis oraciones no serían suficientes, ni tampoco las de los demás que oraban, porque éramos tan pocos... 2 Jr 6,16. 3 Muchos teólogos y monjes greco-ortodoxos se burlan de mí. ΙΧθΥΣ
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