La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 52 Entonces, ven. Te amo. Yo también Te amo, Dios mío. CUADERNO10 27 de marzo de 1987 Vassula, te amo. Yo también Te amo, Jesús. ¡Cómo deseo que todos Mis sacerdotes sean santos, puesto que Me representan! Deseo que se hagan puros, santos, humildes y misericordiosos. Quiero que Me permitan derramar en su corazón elAmor sobreabun- dante del Mío. Quiero que extraigan más de las riquezas de Mi Corazón para llenar el suyo, impregnándolo para que desborde y difunda así Mi Corazón por todo el mundo. Es necesario que traten de comprender y amar aMis corderos para sanarlos. Pero para poder hacer todo esto, deben aprender a amarme tanto comoYo los he amado. Deben aprender a amar aMis hijos comoYo los amo. Deben honrar a Mi Iglesia. Yo deseo amor, Vassula, díselo, hazles sa- ber que Mis labios están resecos y sedien- tos deAmor. ¿Para quéMe sirven sacrificios y rituales si sus corazones están petrificados y áridos? Deseo fertilizar ese desierto con la Integri- dad. Necesito calor, necesito una llama viva, pureza, celo y un amor ardiente. Permitíos extraer de esteAmor Infinito y llenad vues- tros corazones. Todo lo que os pido es fide- lidad, pureza y amor. Venid, venid y conver- tíos aMí.Venid a cambiar vuestras vidas.Yo os exaltaré y vosotros Me recibiréis. Quiero recordaros Mis caminos. Os he dado tantos mensajes y señales, se- ñales que vosotros ignoráis... ¿Habéis olvi- dadoMis palabras? No os sorprendáis de los débiles instrumentos que utilizo para mani- festarMis palabras. ¡Podría tomar cualquiera de esas piedras y transformarla en uno de Mis devotos servidores! Algunos de vosotros buscarán pruebas de que soy Yo, Jesús, quien os da este Mensa- je. ¿No he dicho que derramaré Mi Espíritu sobre toda la humanidad, y que todos Mis hijos e hijas profetizarán, y que desplegaré portentos en el cielo y en la tierra?Mis cami- nos no son vuestros caminos y Mis señales no son vuestros señales. Estoy revelando de nuevoMi Rostro, pero ¿cuántos de vosotros querrán creer? Gimo de dolor,Me ahogo,Me sofoco al verMi simien- te llena de palabras muertas.Fidelidad... ¿Es esto lo que vosotros llamáis ser fiel, cuando vuestros corazones están muertos? Venid, venid a absorber deMi Corazón. Os pido solemnemente que os arrepintáis y re- paréis.Amadme con pureza y honradMi Sa- grada Eucaristía. Sí, todos vosotros que os consideráis justos y piadosos, venid a cam- biar vuestros corazones. Abrid vuestros co- razones para recibirme y, cuando lo hagáis, Yo quitaré el velo de vuestros ojos y abriré vuestro oído. Vassula, te dictaré mañana. Puedes des- cansar, bienamada. ¿Me has discernidomien- tras redactaba? Sí, Señor. Estabas detrás de mi brazo dere- cho. ¿Estabas ahí? Estaba ahí, sí. Sí, ahora estoy delante de ti, Vassula. Sí, siente Mi Presencia como lo ha- ces. No tengas miedo,Yo estaré junto a ti. Vamos, descansemos el uno en el otro. 30 de marzo de 1987 SoyYo, Jesucristo. Todas las revelaciones vienen de Mí. Ali- méntate a sorbos de Mí. Una flor está cre- ciendo junto a Mí, absorbiendo de Mí. Flor Mía, aliméntate a sorbos mientras creces, absorbe de Mí.Ven, te amo . Jesús, sin querer utilizo un lenguaje al ha- blarte que suena muy poco respetuoso. Es mi lenguaje cotidiano, pero no conozco otro. Leyendo ahora libros de religiosos, de monjas, veo que hablan Contigo de manera muy diferente. ¿Quizá les han enseñado? Yo Cuaderno 10

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