La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 512 Cuaderno 52 6 de junio de 1991 Cuando mi espíritu se enfría y caigo en una especie de letargo, Señor, y cuando estoy tan poco dispuesta a dialogar Contigo y a encontrarme Contigo de esta manera especial, ¿me marchito y me seco lentamente, como una hoja, ante Tus propios Ojos? Yo te he estado esperando… Te he estado hablando, alma, pero todo lo que oí de ti fue silencio... Préstame tu atención, alma, tengo tanto que decirte para despertar tu interés… ¿Letargo? ¡Entonces, invócame!Yo exhalaré mi aliento sobre ti y el hielo se derretirá. Señor, hay veces en que la luz que me has dado parece desvanecerse tras un humo oscuro. Hijita, tuvozpuede llegar hasta elCieloyhasta Mi Trono, así que invócame y, como un re- lámpago en las nubes, Yo contestaré: “Aquí estamos Nosotros 1 , escucharemos tu peti- ción.” Entonces, ven ahora a rescatarme, llena mi lámpara de aceite, alienta sobre mí para revivirme, imprégname de Tu fragancia de mirra, perfeccióname ante Tu Presencia, muestra Tu Bondad hacia mí. No retengas tu pregunta. ¡Habla, hijita! 2 Lo que Tú haces conmigo con tanto Amor, Fidelidad y Misericordia, ¿no vas a hacerlo con cada uno de Tus hijos que están en la misma necesidad que yo? ¡Bendita seas! 3 Yo, Dios, vendré a rescataros a cada uno de vosotros. No permitiré queMi Iglesia 4 languidezca. ¡Generación! Me pro- pongo salvarte… pero no con amenazas o desastres, enojo o censuras. Pienso salvar- te, generación, envolviéndote con MiAmor y Misericordia para cubrir tu desnudez. Te estoy enviandoMi Espíritu Santo con prodi- galidad para que tu espíritu, lleno de Mi Es- píritu, Me invoque: “¡Abba!” Hoy empañanMis Ojos lágrimas de sangre a causa de lasordera de Mi creación. Un espí- ritu muy obstinado ha penetrado en Mi Do- minio 5 . Su alma está desfalleciendo en su in- terior. ¡Contemplo lo que fue en otro tiempo Mi Fiel Ciudad 6 , y la veo convertirse hoy en la de una ramera! Señor, ¿no ha comenzado todavía Tu Rei- no? Escribe esto: “Dichosos los que están invi- tados al banquete de bodas del Cordero” 7 . Mi Reinoya ha comenzado enmuchos cora- zones.Yo he desposado a esas almas, hacién- dolas nuevas 8 , y te lo aseguro: Mi Espíritu de Verdad continuará derramándose sobre toda Mi creación y asediando Ciudad tras Ciudad 9 , y las obscenidades, las iniquidades y todas las impurezas que se encuentren en ellas,Yo, conMi PropiaMano, las extirparé. Extirparé todo lo que haya sido plantado por la Locura con el Fuego que enviaré desde el cielo. Hija, el primer cielo y la primera tierra desaparecerán 10 y cada uno de vosotros será renovado por elAmor de Mi Espíritu Santo. Yo cambiaré la faz de este mundo. 1 La Santísima Trinidad. 2 Jesús parecía deseoso de oír el resto de mi frase, aunque era obvio que ya la conocía. 3 Jesús parecía muy contento. 4 Nosotros somos la Iglesia. 5 Dios se refiere nuestra alma. Su Dominio, el lugar donde Él habita, se encuentra en lo más profundo de nuestra alma, que pertenece a Dios. 6 Dios se refiere aquí a nosotros y nos llama ‘Ciudad’. 7 Ap 19,9. 8 Alusión a Ap 21,5: “Yo hago nuevas todas las cosas”. 9 Dios quiere decir alma tras alma. 10 Ap 21,1.

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