La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 508 Cuaderno 51 con el ayuno, os pido que disciplinéis tam- bién vuestros labios para que sólo pronun- cien oraciones y alabanzas al Señor. No per- mitáis que vuestros labios os condenen. Fijad vuestro corazón, vuestra mente, vuestros ojos y vuestros labios en Jesús y sed ínte- gros e indivisos. Os invito, queridos hijos, a poner todas es- tas cosas en práctica, pero sin dejar de apli- car los demás valores de la Ley. Y recordad que el Corazón de la Ley es elAmor. Yo os bendigo a todos. 18 de mayo de 1991 (Para Toulouse.) ¿Jesús? Yo Soy. Quédate en paz, pequeña, traeré más de uno de vuelta a Mí. Efectivamente, te he lla- mado aquí 1 porque es aquí donde Me nece- sitan. Os amo apasionadamente, acordaos siem- pre de esto. Yo atraigo hacia la Vida, no re- chazo a nadie, sea pecador o injusto. Todos vosotros sois Mis hijos. Mi Mensaje es un Mensaje de Amor, una llamada a volver a vuestros verdaderos fundamentos, un recor- datorio deMi Palabra y deMi Existencia. No Me temáis, temed sólo al que pretende no existir y os arrastra con tanta malicia hacia la Muerte.Yo soy la Luz. Vamos, diles que este Mensaje no se les da para causar sensación, sino para que se den cuenta de la urgencia, la gravedad y la importancia deMi Llamada: la urgencia de su conversión, la gravedad del estado de su alma, la importancia de cambiar su vida y vi- vir santamente, la importancia de Mis Men- sajes, que son alimento espiritual, un suple- mento nutritivo para su espiritualidad, un ungüentomedicinal para sus heridas, infligi- das en esta oscuridad por el maligno. Quiero que Mis hijos escuchen muy aten- tamente todo lo que tengo que decir. QueMi Espíritu deVerdad os guíe de vuelta a laVer- dad. Que Mi Espíritu de Conocimiento os recuerde el ÚnicoVerdadero Conocimiento que Yo Mismo os he dado. Yo, vuestro Señor y Salvador, os bendigo a cada uno. 23 de mayo de 1991 Yahveh, Dios mío, estás derramando profusamente Tus perfumes sobre mí. Alabado sea mi Yahveh. Tú eres mío y yo soy Tuya. Préstame Tu Hombro para apoyarme en él, indigna como soy, soplo de aire que pasa desapercibido para no regresar, mota de polvo arrastrada por las primeras gotas de lluvia. Permíteme estar en la Presencia de Tu Esplendor. Condúceme a través de este desierto con mano suave, Bienamado. Vassula, incluso en tu miseria, Yo hablaré a las naciones a través de ti, para hacer que tu generación Me proclame su alabanzas. Generación, Yo voy a apacentaros. Hija, cada vez que Me llamas, desciendo desdeMi Trono para venir hasta ti, a tu habi- tación, a encontrarme contigo. Aquejada de miseria, has cautivado Mi Amor Infinito. ¡Alégrate! Alégrate de que tu Rey te escu- che cada vez que abres la boca y llamas aMi Espíritu Santo, para que venga a socorrerte. Invoca Mi Nombre, hijita Mía, y elAmor te cubrirá enteramente con Su sombra y te hará compañía. Deleita a tu Rey ahora, dejándole escuchar una vez más los votos de Su hijita-sumida- en-la-pobreza. 1 Jesús quería que yo fuera a Toulouse en vez de a Montpellier. ΙΧθΥΣ
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