La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 506 Cuaderno 51 tre y del hambre. En atención a Mi Santo Nombre, Me manifestaré a través de esas mismas cosas en las que ya no creéis. Mani- festaréMi Espíritu Santo por medio demara- villas, por medio demilagros. DemostraréMi Poder a través de la debilidad y la miseria como nunca antes. Vendré con miles de miríadas de ángeles a derramar sobre ti, generación, Mi Maná Ce- lestial, eseManá escondido 1 , y llenar tu boca de Mi Alimento para que tu boca proclame Mi Gloria. LaApostasía ha desafiadoMiMi- sericordia, y el Racionalismo, esa plaga de vuestra era, ha desafiado Mi Poder. Estoy enviando delante de Mí, para edu- caros, a la Mujer vestida del Sol, la segunda Eva, para que os enseñe y os conduzca paso a paso al Cielo. Os estoy enviando Mi Espí- ritu Santo, en esta Noche, para que sea vues- tro Compañero y Consolador, y os recuerde Mi Palabra. Os estoy enviando una misión de ángeles de esperanza para disipar vues- tros miedos. Venid y escuchad todos los que estáis hambrientos. Dichoso el hombre al que Yo convido a las Bodas de Mi Espíritu San- to: será saciado conMiAlimento Celestial.Y aunque sus culpas le dominen, Mi Espíritu Santo las borrará al descansar en él. Comprended, amadísimosMíos, queMi vi- sita a la tierra no es para condenaros sino para salvaros. ¿Quién Me verá? ¿Quién se dará cuenta? ¿Quién reconocerá el Trono descen- diendo de los Cielos en medio de vosotros? No os resistáis aMi Espíritu Santo deGracia. Yo estoy siempre con vosotros. Orad fervientemente por la conversión de vuestra era.Abrid vuestros corazones yhablad Con- migo. ¿Queréis ofrecerme vuestra voluntad? ¡Oh Casa Mía!Ven, ven a Mí y camina en Mi Luz. Sin embargo, cuando Yo venga en Mi GranRetorno, ¿encontraré algo de fe en la tierra? Hoy estoy hablando con claridad. Hi- jitos Míos, dentro de poco el Amor volverá como amor. Volveré a vosotros y en verdad os digo que si habéis reconocido a Mi Espí- ritu Santo y Lo habéis visto, es porque Me pertenecéis, puesto que el mundo no puede reconocerlo, ni verlo, ni recibirlo. ¡Ah, peque- ños Míos, qué no haría Yo por vosotros! Anhelo veros fortalecidos con los dones que estoy derramando sobre vosotros 2 . Recibid vuestra fuerza en la oración, una oración constante dirigida a Mí. Os bendigo a cada uno, y tú 3 que has venido porque tu cruz te está aplastando, apóyate en Mí, bienamado, y ofréceme tu angustia y tu sufrimiento.Yo te amo. Vendré en tu ayu- da. Glorifícame alabandoMi Nombre. Recibid el Aliento de Mi Espíritu Santo sobre vuestra frente y sed uno bajo Mi San- to Nombre. 13 de mayo de 1991 HijitaMía, permíteme hablar aMis hijos, dán- dome tu consentimiento para utilizar tumano y tu tiempo. Estoy atada a Ti por amor, Señor. ¿Acaso no soy Tu Propiedad? Por lo tanto, utilízame plenamente y como Te plazca, Señor mío, porque ése es mi deleite. Espíritu Santo ven a invadirme. ¡Ciudad! 4 , a quien vine a visitar para procla- mar a través de ti MiAmor a todos vosotros, y para sanar a tus habitantes enfermos. No te dejaré perecer en la culpa ni esperaré a ver tu deterioro. Triunfaré sobre ti. Yo soy tu Rey, Yo soy el Perfectísimo. Escúchame: Me pro- pongo modelarte, generación, en un reflejo deMi Divinidad. La prole del pecador la con- sumiré con un Fuego rugiente. Tu generación tendrá sus bodas con Mi Espíritu Santo 1 y, 1 Ap 2,17. 2 Jesús se detuvo aquí. Luego, con majestad, erguido y sin moverse dijo estas palabras. 3 Jesús se dirige específicamente a una persona del grupo. 4 Dios repentina e inesperadamente cambió de tono y Su Voz resonó con gran fuerza, llamándome ‘Ciudad’. ΙΧθΥΣ

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=