La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 491 (Más tarde fui al Señor, preguntándome si realmentetenía que ser enviada fuera, como ahora, a viajar para dar testimonio. Viajar cada día en coches, trenes o aviones, en di- ferentes lugares, no era fácil, sino bastante agotador). ¿Señor mío? Yo Soy. Pequeña, cada vez que Me llamas, Mi Corazón salta de alegría. Si tan sólo com- prendieras esto, hijita Mía... Me has pregun- tado si tienes que salir a dar testimonio como lo haces ahora. Sí, es necesario. No es que Yo te necesite, pero,Vassula, salir a dar testi- monio enMi NombreMe glorifica y almismo tiempo te purifica. Flor, Yo te daré la fuerza que necesites, las palabras que precises. Trá- tame ahora como merece un Rey. Trátame como tu Santísimo ha de ser tratado.Yo Soy está contigo. Ven, Hijita-Mía-Salvada-por- Mí, ven. Tu paso debe seguir Mi Paso, tu pie pisar dondeYo puse Mi Pie, hasta el final de tu misión. ¿Nosotros? Sí, unidos para siempre... Por tanto, ven a Mí tan a menudo como pue- das yYo te llenaré cada vez que vengas aMí. Préstame oídos, hijita Mía, para queYo pue- da entrenar tu oído a escuchar Mi Voz. Satisfáceme, hijitaMía, y prosperarás enMí. ElAmor está contigo y te bendice. (Más tarde volví de nuevo al Señor). ¡Ah, sí! Has vuelto Conmigo.Voy a elaborar tu charla de esta noche. Yo soy Quien va a aclarar muchas cosas. Repite después de Mí estas palabras: “Jesús, toca mi corazón, Tú eres mi Deleite. Háblame, condúceme y humíllame.Amén.” Deléitame alabándome todo el tiempo. Te amo y por eso dejaréMi Cruz sobre ti.Yo Soy Aquel que la llevó hasta el final. Hónrame y glorifícame cargando conMi Cruz de vez en cuando para darme descanso. Ven. 8 de marzo de 1991 Hija, quédate en paz.Yo soyAmor. Pequeña, estoy contigo para ayudarte a santificar tu vida. Hablo a todas las almas a través de estos mensajes y a través de ti. Te he alimentado con Mi Pan, te he criado y te he hechoMía. ¿He sido duro contigo alguna vez en todo este tiempo? ¿Acaso te he casti- gado? Por lo tanto, no dudes nunca de Mi Amor. Apoya tu cabeza en Mí y descansa, descansa tu mente en Mí, no pienses en na- diemás que enMí.Yo soyQuienmás te ama. Todo lo que te pido esAmor. Ámame, adóra- me, piensa en Mí. Permíteme estar siempre presente en tu corazón y en tu mente. Te he despertado de tu sueño para que veas Mi Belleza y para que vivas Conmigo. Cada gota de Mi Sangre te hizo Mía. Pagué por tu alma derramandoMi Preciosa Sangre por tu salvación. Cada angustia que sufrí, lo hice conAmor, sabiendo queMi Sacrificio te salvaría. Todo lo que hice fue para tu salva- ción. Hija Mía, que te quede claro todo esto. Yo soy Amor y el Amor continúa salvando. No Me detuve allí, (en Mi Cruz), continúo llamándoos para vuestra salvación. Continúo persiguiendo al pecador.Así pues, estad pre- parados porque vendré pronto a buscaros. Yo, el Señor, os amo a todos con locura. Ámame, alábame y sé santa. Siénteme para que puedas recordar Mi Presencia. Ven. 9 de marzo de 1991 (Escocia) (He estado comentando con el P. Mc Ginnity qué oración es la que agrada más al Señor. Decíamos que el silencio en la contempla- ción era lo mejor.) ¿Señor? ΙΧθΥΣ Cuaderno 50

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=