La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 489 Míos yYo era vuestro para toda la eternidad. Sed uno Conmigo. El Amor está a vuestra puerta. Yo, Jesucristo, os bendigo. 25 de febrero de 1991 ElAmor busca unAmor correspondido. (De pronto, yo estaba pensando en los erro- res de ortografía y gramática, dispersos aquí y allá en estos textos, y lo que Él le había dicho a otra mística, que ya ha muerto, acer- ca de ello, cuando tuvo el mismo problema.) Sí, Me estás obligando a reducirme a tu nivel gramatical para acercarme a ti, y a tu limitado conocimiento de las palabras. ¡Oh, sí! Eres muy imperfecta como instrumento… (Jesús sonreía.) …pero Yo puedo utilizarte incluso con tu imperfección, pequeña. Tu Jesús te ha ben- decido una y otra vez, y un día, Vassula, un día Me apareceré a ti con Mi Luz y te absor- beré en Mi Luz... pero ahora tú y Yo conti- nuaremos como estamos. ¡Alabado sea el Señor! (Satanás dijo “por fin”, ya que tardé cierto tiempo en escribir estas palabras de alaban- za. Inmediatamente resonó la Voz de Jesús diciéndole: “¡Silencio!”. Satanás quería que yo pensara que era Jesús el que me decía “por fin”.) 26 de febrero de 1991 (Hoy estaba pensando si podría recibir un mensaje de San Pablo o de San Pedro. Que- ría penetrar en algunos misterios y le pedí al Señor Su respuesta.) ¿Señor? Yo Soy. Escucha, flor, hoy Mi interés es tu reden- ción. ¿Por qué rebuscar en los misteriosMíos que no estoy dispuesto a revelarte? La san- tidad es Mi preocupación sobre ti. El arre- pentimiento es lo que busco de ti. Hija, en- tiende cuáles son Mis Intereses, entiende cuál es Mi preocupación. Incluso, cuando Lázaro se fue por cuatro días aMis misterios, y vio y comprendió esos misterios, le pedí a su regreso que guardara silencio y conser- vara esos secretos para sí. Yo no quise que revelara Mis Riquezas a las almas que no sabrían encontrar su sentido. La riqueza es convertirse, la riqueza es admitir que eres un pecador y venir aMí humildemente, arrepen- tido, y llevar una vida santa siguiendo Mis Preceptos. La riqueza no es tratar de desci- frar Mis Misterios, y si lo intentas, eso sólo te llevará por caminos tortuosos que no con- ducen a ninguna parte. Así pues, ven a Mí como una niña y permite que Mi Mano te cultive y te enriquezca en esta clase de Co- nocimiento. Deja queYo sea tu riqueza, deja que tu Conocimiento venga a través de Mi Palabra, deja que tus intereses sean Mis In- tereses: tu perfección. Te amo, ven. No te impacientes en la oración. ElAmor está cerca de ti. ¿Nosotros, Señor? Flor, ¡sí! 28 de febrero de 1991 Señor, Tú has sido nuestro refugio, de edad en edad 1 . ¿Señor? 1 Sal 90,1. ΙΧθΥΣ Cuaderno 50

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=