La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 488 Cuaderno 50 constante. Ven, ¡te quiero perfecta enMi Pre- sencia! Quiero que tu alma sea como un jar- dín bien regado, lleno deMi Rocío y exhalan- do una delicada fragancia para que Mi alma se deleite en ti. Vassula, ¿estás dispuesta a hacer Mi Vo- luntad? Estoy dispuesta a hacer Tu Voluntad, pero parece que sólo hago lo contrario, Señor... Te ayudaré a continuar Mi Obra. Deja todo enMis Manos. Oh, hijita Mía, estás sujeta al pecado, pero ven a Mí, quítate esas escamas de los ojos y contempla Quién está en pie, delante de ti… ¡Yo Soy está contigo cara a cara! Hablándote y ofreciéndote Su Corazón en la Mano ¿Quieres este Corazón de tu Dios? Tómalo, te lo estoy ofreciendo, alma. Extiende tus manos para recibir Mi Corazón. Yo no soy digna de Tu Amor, Señor... Lo sé, pero nadie es digno de MiAmor, y así es como vengo hoy a todos vosotros. Ven- go a todos vosotros con Mi Corazón en la Mano. No digáis: “He pecado”, y Lo recha- céis.Yo os digo: Mi GranMisericordia os ha perdonado, así que venid, venid a tomar este Corazón que os ama. ¿No habéis oído lo lar- ga que es Mi paciencia? Mi Compasión es grande.Venid, noMe posterguéis día tras día. De ahora en adelante, hija, quiero que seas fiel en tus convicciones y sincera hacia Mí. Concéntrate en Mi Santa Presencia. Yo nunca estoy ausente. Eres tú la que empa- ñas la luz de tus ojos por la acumulación de tus pecados y las impurezas que tu alma ab- sorbe cada día, hasta el punto de volverte ciega. La luz de tu cuerpo es tu ojo, cuando tu ojo está sano, todo tu cuerpo está también lleno de luz, pero cuando está enfermo, tu cuerpo también será todo oscuridad 1 . Y en tu oscuridad, con la luz de tus ojos empañada, no puedes verme. Pero Yo, Yo nunca estoy ausente. Vassula, hoy te he hablado claramente por Amor.Ya que eres más apta a la rebelión y al pecado que a lo que es santo, Me permitiré hablarte con claridad debido a Mi celoso Amor. No te imagines que Mi celoso Amor pueda darse de lado fácilmente. ¡Oh, no!, cuando Yo abro Mi Boca, hablo para tu sal- vación, no para tu condenación. Permíteme que te reprenda de vez en cuando porAmor. 24 de febrero de 1991 (Antes de mi viaje a Inglaterra, Escocia e Irlanda.) Vassula Mía, toma este pasaje como una in- troducción para cada uno de esos países. (Jesús me mostró Jn 10,14 -16) Diles que soy Yo, el Señor, quien te envía a ellos. Las ovejas queMe pertenecen escucha- rán Mi Voz. Vengo a ellos para conducir a muchos de vuelta a la Verdad por la que era una Senda desconocida para ellos.Yo vengo con un Fuego ardiente deAmor para guiaros, amadísimos, de vuelta a Casa. Mi Sagrado Corazón es vuestro Lugar de descanso. ¡Oh, qué no haríaYo por ti, creación…!Yo soy tu Santísimo, pero tu eraMe ha vuelto a crucifi- car.Yo soyQuienmás os ama y sin embargo, soyQuien recibe los inmisericordes latigazos de la apatía de esta era. Yo soy la Luz del mundo, que viene en esta era oscura para daros la Luz de laVida. Reci- bid Mi Paz, hijitos Míos, os ofrezco Mi Paz. Os ofrezco el don deMiAmor. Venid aMí tal como sois, no esperéis a ser santos para ve- nir aMí.Venid aMí tal como sois, noMe te- máis.Yo soy el Padre másTierno. Puedo ser vuestro Santo Compañero. Yo y vosotros, vosotros y Yo. Y os revelaré Mi Santo Ros- tro. Os revelaré el Santo Rostro de vuestro Dios.Vuestros ojos verán alAmor cara a cara, y cuando esto suceda, los enfurecidos de- monios huirán, y entonces comprenderéis, amadísimos, que desde el principio erais 1 Lc 11,34. ΙΧθΥΣ

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=