La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 480 Cuaderno 49 21 de enero de 1991 “Tú, que has visto mi miseria y has conocido las angustias de mi alma” 1 , ten piedad de mí, ten piedad de todos nosotros. Hija, cuando este tiempo de Gracia termine, también lo hará Mi Misericordia. Entonces, vuestra era tendrá que enfrentarse a Mi Jus- ticia.Yo te bendigo por prestarme tu oído, tu tiempo y tu mano. Te bendigo a ti y a tus compañeros.Toma Mi Mano.Te voy a ofre- cerAlegría y Paz. ElAmor está cerca de ti. RecibeMi Paz. 24 de enero de 1991 ¿Señor mío? Yo Soy. Te doyMi Paz. Escribe: (Mensaje para los grupos de oración.) La paz esté con vosotros. Amadísimos, vosotros a quienes Mi Co- razón procura atraer sin cesar, vosotros a quienes Mi Corazón ama con locura, voso- tros a quienes He creado por Mi Sublime Amor, vosotros de cuyo cuerpo he hechoMi Templo, vivid santamente... Y vosotros que pecáis constantemente, ofendiéndome: Mi Corazón os ha perdonado. ¡Alegraos! ¡Estad gozosos! Porque vues- tro Maestro no está lejos, vuestro Señor está en Su camino de Retorno.Venid a alabarme. Venid... incluso los guijarros y las rocas cla- marán pronto a Mi Regreso: “¡Bendiciones para el Rey que viene!”Quienquiera que ven- ga a Mí, incluso en su estado de pecado, y se arrepienta,Yo no lo rechazaré. Pero, hasta hoy, hay algunos que no creen en Mi Misericordia ni en MiAmor. No sólo no creen, sino que son ellos los que Me trai- cionan. Hoy os digo como dije una vez: “Na- die puede venir a Mí si no se lo permite el Padre” 2 . Por eso os digo que oréis, para que todos podáis recibir la Gracia por la Miseri- cordia del Padre. Gracia para convertiros. Sí, para “venir” a Mí es necesario ser traído por la Gracia concedida desde de lo alto. Nunca rechazaré a quienquiera que acepte esta Gra- cia. Por lo tanto, no desperdiciéis vuestro tiempo buscando objeciones para discutir las Obras deMi Espíritu. SiYo llamo y vosotros no respondéis, no estáis respondiendo a la Gracia.Amadísimos, os pido que oréis para que cada uno reciba esta Gracia de creer y convertirse. Las Palabras que Yo os estoy dando son Espíritu. Elevan, reviven y dan Luz a vuestra oscuridad interior. Hijos Míos, os he dado muchas señales para que creáis que el Espí- ritu está activo y vivo, por lo tanto no espe- réis señales materiales. Mi Espíritu viene es- tos días con plena fuerza para ayudaros, ahora que la noche está haciendo más pro- funda su oscuridad a vuestro alrededor. ¡Cómo se compadece Mi Corazón al ver vuestras pequeñas manos tanteando el ca- mino a través de esa noche! Os estoy dando muchas señales para que podáis creer que, en estos días, Mi Espíritu se está derraman- do sobre toda la humanidad como nunca antes. Así que a vosotros, que todavía vaci- láis, desconfiados y dudosos, pidiéndome que os dé una señal para mostraros que es- tos Mensajes, entre otros extendidos por el mundo, proceden de Mí, os digo de nuevo con toda solemnidad: no fue Moisés quien dio a vuestros antepasados el pan del Cielo, sinoMi Padre. Fue Él quien les dio el pan del Cielo. EsMi Padre quien os alimenta, porque el Pan de Dios 3 es el que desciende del Cielo y da vida al mundo. Vuestros antepasados comieron el maná en el desierto.YYo di ya a las multitudes un precedente deMi Eucaristía. Multipliqué los panes para alimentarlos, igual que os alimen- 1 Sal 31,8. 2 Jn 6,65. 3 Jesús se refiere ahora al Espíritu Santo. ΙΧθΥΣ

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=