La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 478 Cuaderno 49 cia. Paso por alto todo lo que no haces a Mi favor, hija.Ten confianza.Te he rescatado de la Muerte para que camines a Mi lado.Te he rescatado, flor, para que camines en Mi Pre- sencia. Pero, Jesús... Habla poco, shsh... Escúchame 1 , escucha: ... ¿A cuántos he resucitado de esta manera particular y he educado poco a poco? No a muchos, Señor. Entonces, confía enMí 2 …Te llevaré a cum- plir cada voto que ha salido de tus labios en tu acto de consagración. Escucha... ¿Quiénes estaban más decididos a tu salvación queYo y Mi Madre? Nadie. No, nadie. A pesar de tu insolencia infantil, te he ofre- cido Mi Sagrado Corazón para que fuera tu morada. En efecto, Vassula,Yo te he tomado de la mano a través del desierto y te he mos- trado el Cielo, y tus ojos vieron miles de miríadas de ángeles rodeándome. Hija, te he concedido muchos favores y todo esto por elAmor que te tengo 3 . Escúchame 4 ... He ve- nido a educarte a ti y a millones más a través de estos Mensajes. No he venido solamente por ti, no he venido a resucitarte sólo a ti, sino a resucitar, a través de estos escritos, nación tras nación para queMe glorifiquen. Del mis- mo modo que te he llevado a ti a Mi Sala del Banquete, me propongo llevar también a mi Sala del Banquete a un alma tras otra. No te quedes desconcertada por Mi Belle- za...Yo Soy Perfecto... Escúchame... No de- jes que tus ojos se aparten deMí.Alábame y, si Me lo permites,Yo losmantendré cautivos. Mantendré tu mirada sobre Mi Perfección, para despertar en ti el deseo de tu propia per- fección. Yo te quiero bella, bendita y santa. Así que permíteme guiarte paso a paso hasta el Cielo. Es verdad que te he levantado para que seas un signo de unidad y vayas a dar testimonio, pero ¿acaso no te estoy prove- yendo de todo lo que tu alma necesita para tu misión? Tú estabas deshabitada, eras un desierto. Escúchame, pues. Para cumplir Mis desig- nios, entré en tu desierto para levantar Mi Tienda en ti, para hacerte prosperar y hacer de ti Mi Propiedad y Mi Morada.Ahora Me perteneces y eresMía, MiTemplo. Por eso te cuido como a la niña deMisOjos del Difama- dor, quien sin cesar se esfuerza por distintos medios en invadir y devastar tu tierra y hacer de ti una desolación. Como un guardián, velo por ti, día y noche. Como un centinela, te pro- tejo de todos los intrusos. ¡Aah, no-o!Ana- die se le permitirá entrar enMi Propiedad. Oh, amadísima, bendita de MiAlma, per- míteme susurrar en ti Mis Deseos, para que queden escritos y sean leídos por una multi- tud de almas, y para que, a través de estas líneas, puedan escuchar: MiVoz LaVoz delAmor No hablo sólo para ti, estoy hablando para cada alma. Así pues, ven a Mí, tú que estás necesitado, Yo te sacaré de tu miseria y te estrecharé contra Mi Corazón. Ven a Mí, tú que estás desolado, y haré que fluyan ríos de ti. Oh, ven a Mí, tú que estás cansado, y apoya tu cabeza en Mí, descansa en Mí, alma. Tus dificultades, tus preocupaciones las llevaréYo. Dámelas a Mí, ofrécemelas a Mí yYo te aliviaré. ¡Alégrate! ¡Porque en tu nada, Yo Soy Todo; en tu pobreza, Yo soy Rey y en tu abandono a Mí,Yo puedo hacer MiVoluntad! La Rectitud y la Justicia te es- tán observando, así que no Me falles, alma. La Salvación está a tu puerta. Vassula, deja queMiAmor te cubra. Estate atenta y no Me descuides. Recuerda queYo soy tu Esposo.Yo, el Señor, te bendigo. Ten- 1 Jesús pronunció estas palabras como una suave melodía, susurrándolas. Podía haberme muerto por Su Ternura. 2 Jesús susurraba de nuevo, suavemente. 3 Yo estaba tratando de interrumpirle. 4 Jesús estaba susurrando tiernamente otra vez.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=