La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 470 Cuaderno 48 vuestra guía para conduciros hacia la santi- dad, esa santidad que paralizará a Satanás durante mil años, impidiéndole interponerse entre nosotros, y entre vosotros y Mi Amor. Por eso, cuando veáis el cielo disolverse en llamas y los elementos fundirse por el ca- lor, sabed que ésa es la señal del comienzo de Mi Promesa y de los Nuevos Cielos y la Nue- va Tierra: la Renovación deMi Iglesia, el Re- nacimiento deMi Iglesia. El Renacimiento de vuestros corazones. Y a vosotros que sois almas consagradas a Mí, a vosotros que Me representáis, os digo esto: ¿recordáis cómo escuché las quejas de Elías acerca de la conducta de Israel? ¿Y cómo él creyó que habíanmatado a todosMis profetas y destrozado todos Mis altares? ¿Recordáis cuál fue Mi respuesta a todo esto? Dije: Me he reservado siete mil hom- bres que no han doblado la rodilla ante Baal. Y hoy os digo, queridos hermanos: Me he reservado un resto, elegido y transformado porMi Gracia para quepermanezca fiel aMí. Ese resto lo estoy reclutando para reconstruir los altares que existieron en otro tiempo, y para restaurar Mi Santuario. Son los cons- tructores de Mi Nueva Iglesia. Así, mientras los malvados continúan con sus perversas acciones, persiguiéndoos a vosotros, Mis profetas y Mis santos del fi- nal de los Tiempos, y mientras los soberbios luchan para conseguir la autoridad mundial, Yo, vuestro Redentor, estoy reclutando y entrenando a esos constructores en Mi Sa- grado Corazón, para que sean los pilares de Mi Iglesia. Hermanos,Yo nunca os abando- naré, jamás... Venid... Levantad vuestra cruz y seguidme. Y cuando os sintáis cansados durante el camino, apoyaos en Mí, apoyaos en Mi Corazón, y Mis Latidos os darán el valor que necesitéis y la fuerza para conti- nuar vuestro camino hacia el Calvario. Benditos seáis. Os he dicho todo esto hoy para que podáis encontrar paz y esperanza en Mí. Hoy os he hablado con palabras cla- ras. Amadísimos, permaneced vigilantes y despiertos, y oiréis Mis Pisadas. El Verbo está ahora muy cerca de vosotros y en Su Camino de Retorno. Os bendigo a todos, dejando el Soplo de Mi Amor en vuestras frentes, este soplo que os marca comoMíos. Sed uno bajoMi Santo Nombre. 22 de diciembre de 1990 ¿Jesús mío? Yo soy. Te trato con mucha delicadeza para que crezcas comoMi flor.Te quiero fuerte, y crée- me que lo haré posible. Serás fuerte, hija, porque llevas Mi Palabra. Yo Estoy delante de ti para romper todas las barreras que se levantenmientras estés dando testimonio.Yo soy elAltísimo y te digo, hija, que me encar- garé de que ningún poder de abajo te impida proclamar Mi Mensaje. Te he sacado de la tierra de Egipto para que Me respondas en un país extranjero y des testimonio a un pueblo que no es el tuyo. Por tanto, aunque tu conducta era espantosa y tus sentidos estaban mancillados, impidién- dote ver la Luz,laMisericordia 1 y laCompa- sión fueron conquistadas por tu asombrosa pobreza, culpa ymiseria, y vino en tu rescate. ¡No-o, Vassula! Tú no has merecido nin- guno deMis Dones. En efecto,Yo tenía en la Mano servidores que Me honraban, que nunca pronunciaban Mi Nombre sino para santificarlo, queMe bendecían sin cesar, que alababan de todo corazón a la Santísima Tri- nidad, sin embargo, Mi Corazón, unAbismo deAmor, clamaba por ti.Tú habías acumula- do en Mi Corazón dolor tras dolor, traición sobre traición. Estabas luchando contra Mí, pequeña y enclenque criatura... Pero sabía que tu corazón no era un corazón dividido y que, una vez queYo conquistara tu corazón, sería enteramente Mío. Objeto de tu era, es- tabas luchando contra Mí, peroYo te derribé 1 Misericordia y Compasión = El Señor. ΙΧθΥΣ
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