La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 467 rarás desde el fondo de tu corazón y Me ser- virás con Fuego en tu interior. Me servirás con más fidelidad y fervor que nunca. Eres débil, peroMi Fuerza te sostendrá. No permi- tiré que Me pierdas de vista ni que tu cora- zón revolotee hacia otra parte. Tu corazón Me buscará sólo a Mí y Me deseará sólo a Mí, incesantemente.Te haré detestar todo lo que sea contrario a Mi Santidad y a Mi Vo- luntad. Te pasaré por la criba una y otra vez para asegurarme de que ningún rival perma- nezca dentro de ti. Apartir de hoy, estrecharé aún más los la- zos de amor con los que te he enlazado. Haré que tu alma estésedienta de Mí y tu corazón anhelante de amor porMí, tuDios.Ahora sólo espero consumir todo tu ser con lasLlamas de Mi Corazón yMiAmor. Todo lo que hagas a partir de ahora, lo harás únicamente por Mis Intereses y paraMi Gloria, y sin buscar nada por ti. En otras palabras, de ahora en adelan- te serás la esclava de MiAmor, la víctima de Mi Corazón, el objeto deMi complacencia y el juguete deMiAlma. Haré que tus rasgos se asemejen a losMíos por tu dolor cuando veas la sordera de las almas y por la angustia de verlas caer.VassulaMía,Yo colmaré tu alma. No te evitaréMi Cruz, comoMi Padre noMe la evitó aMí. ¿Cómo podríaYo hacerlo? MiAfecto por ti no tiene medida.Además, todo sale deMi Generosidad y deMi Infinito Amor. Apresaré tus ojos, tus pensamientos y tus deseos para que sean cautivos de Mi Corazón. ElAmor está buscando amor. Indig- na eres y no mereces nada, pero tu debilidad, tu miseria, tu incapacidadtotal y tu nada han conquistado Mi Afecto y han replegado Mi Ira. Mírame a los Ojos... (Miré a los Ojos a mi Salvador.) ¿Te das cuenta? Has visto la Fidelidad y la Verdad cara a cara. De ahora en adelante tu consagración debe ser leal, invocando Mi Nombre día y noche, noche y día. Haré que tu espíritu rechace todo lo que no sea Yo. Como un viajero sediento, tendrás sed de todo lo que es Santo, peroYo estaré siempre dispuesto a ofrecerte agua de la Fuente de Vida ySangre deMi DivinoCorazón.Tu alma tendrá que soportar más que nuncalas Seña- les de Mi Cuerpo, para la conversión de mu- chas almas. Por eso tomarás voluntariamen- te el camino del Calvario.Aumentaré tu celo por complacermemás, y por observarMi Ley, a fin de que construyas y plantes todo lo que te he dado... Levántate ahora y restauraMi Casa. No de- jes de amarme, de lo contrario temarchitarás tan deprisa como la hierba, y desaparecerás. Yrecuerdauna cosaprincipal: elAmor teama. ¡Alabado sea el Señor! ¡Glorificado sea Dios! Como la arcilla enmanos del alfarero, temol- dearé como Me plazca, puesto que Me has dado la libertad de hacerlo,y también tu vo- luntad. ¡Alabado sea el Señor! Me has pedido que sea la esclava de Tu Amor. Como no soy digna de ser Tu esclava, la esclava de Dios, introdúceme en Tu Fuego purificador y refíname, Rey mío, como se refina el oro para que sea capaz de glorificarte, porque sólo cometo pecado tras pecado. Por piedad, Señor, permite que Tu Luz brille en mi oscuridad. Enséñame a ser la víctima de Tu Corazón y a abrazar Tu Cruz con ardor y no con consternación, mientras recorro el camino del Calvario, ese camino que conduce a la felicidad, ya que es La Senda de la Santidad que pisaste Tú primero, como Víctima Perfecta. Estoy pecando constantemente, y, sin embargo, Tú no me castigas como merecen mis pecados. Me estás perdonando sin cesar y permites que Tu Luz habite en mí. ΙΧθΥΣ Cuaderno 48

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