La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 465 Hija, cuando te esfuerzas trabajando paraMí, Yo utilizo tus esfuerzos y tu fatiga para sanar a otras almas. Sí, que sepas que hago buen uso de todo lo que haces con espíritu de sa- crificio...Yo soy el Maestro de la humanidad. Quédate junto a Mí para que pueda susu- rrar a tu oído Mis Intenciones. Amadísima Mía, quédate junto a tuDios. Él es Quienmás te ama. Quédate junto aMí, hijitaMía, y per- míteme alimentarte deMi Pan.Acércate aMí, hija Mía, y Conmigo no encontrarás brutali- dad alguna. No haré otra cosa que cuidar de ti y ser tu consejero. Te cantaré Mi Cántico de Amor, un Cántico que te salvará a ti y a toda la humanidad. Arcilla eres, pero ¿qué importa? Te he dado un alma inmortal, un alma que pronto regresará a Mí. Careces de majestad y de belleza, a menos que reflejes Mi DivinaMajestad yMi Belleza a través de la pureza de tu alma, y esto, hija Mía, sólo puede manifestarse si Me imitas. Imitarme está en tu poder. Por lo tanto acércate a Mí, hijita Mía, para ofrecerme tu voluntad yYo noMe demoraré. Vendré volando a ti con cadenas de Amor para unirte a Mí y enseñarte cómo alabarme y cómo adorarme día y noche. Te enseñaré los himnos de Mis ángeles. Te mostraré Mi Gloria yMi Fuerza.Te enseñaré cómo aferrar- te a laVida. Te enseñaré cómo postrarte ante Mí y adorarme.Así pues, ven aMí yYo vela- ré por tu alma. Pero Señor, ¿qué Te puede gustar de mí, pecadora? Tu nada y tumiseria... Cuando la frialdad del mundo te resulte insoportable, ven deprisa a la Hoguera de Mi Corazón.Yo soy tu Refu- gio y te cobijaré. Tu Padre del Cielo sabe que no perteneces al mundo. Sin embargo, Él te está enviando al mundo para mostrar al mun- do el Corazón de tu Dios, y que Yo-Soy-El- Que-Soy te envía. Ven ahora a descansar en Mí y permíteme descansar en ti. CUADERNO48 4 de diciembre de 1990 Señor, Tú eres Todo y yo no soy nada. Tú eres prodigiosamente Grande. Así pues, ¿qué son mis alabanzas para Ti, Santo de los santos? Nadie puede glorificarte lo bastante. A pesar de ello mi corazón invoca Tu Nombre incesantemente, porque Tú has puesto mi corazón en Ti. Tus alabanzas y tus llamadas no son en vano. Ámame y alábame sin cesar, porque, mientras vengan de tu corazón, son acepta- bles para Mí. Señor, Tú has abierto las puertas del cielo para mí, y de las Reservas del cielo, me has alimentado con el Maná que habías reservado para mi alma. ¡Me has dado el Pan del cielo! Todas las palabras que te he dicho son Espí- ritu y sonVida. Crece enMi Espíritu para que te conviertas en testigo perfecto de Mi San- to Nombre. Y ahora te pido que no te dejes llevar por la aflicción 1 . Mira,VassulaMía, Mi Cruz es pe- sada y… ¡ah!, necesito descansar de vez en cuando. Yo dije: “¿Quién es lo bastante ge- neroso para llevar Mi Cruz por Mí?”. Y tú contestaste: “Tómame, purifícame y utilízame comoTe plazca”. LaCruz de Paz yAmor para uniros a todos está ahora a tu cargo... ¡Pero, alumna!, desde toda la eternidadYo te había predestinado esta Cruz. Tú Me perteneces y por esa razón debes reflejar Mi Imagen Divi- na.Yo soy Quien provee tu alma de Mis Re- cursos Infinitos. No te abandonaré, alma.Te llenaré como un incensario para que tu amor llegue al cielo como una columna de humo perfumado. Por lo tanto, no te canses de escribir, no te canses de bendecir a tus perseguidores, no 1 Yo estaba triste debido a nuevas persecuciones. ΙΧθΥΣ Cuaderno 48
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=