La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 464 Cuaderno 47 Vassula Mía, Yo estoy siempre contigo hasta el fin, por lo tanto no tengas miedo ni estés desconsolada. Ángel Mío, Yo he sabi- do todo el tiempo que esas personas te aco- sarían como cazadores, que cada una desen- fundaría su arma y te perseguiría, porque te estoy enviando a un pueblo que no es el tuyo. Los líderes de tu nación te persegui- rán, te desalentarán y te tratarán a su antojo, porque lo queYo te he dado para que lleves en la mano no son enseñanzas de un hom- bre, sino Mías. Y puesto que Mi Lenguaje y Mis Enseñanzas no los penetran, estarán en desacuerdo y te tratarán como a una impos- tora. Ya te he dicho que el mundo te conde- nará, pero incluso cuando te estén conde- nando, declara al mundo lo que has aprendido de Mí. Hija, si el mundo no puede comprenderMi Lenguaje es porque su doctrina no está fun- damentada en la Verdad, que es elAmor. Te he deportado de Egipto para enviarte a un pueblo que no es el tuyo, para unir Mi Igle- sia. Pero nadie conoce aún del todo el cami- no hacia la unidad, y nadie ha detectado to- davía la puesta enmarcha deMi Plan. No han reconocido todavía los caminos que estoy preparando para que ellos los recorran. Los teólogos y los filósofos no han encontrado aún la llave de la Unidad, que detenta la Sabi- duría.Yo hablo, pero ellos no asimilan lo que digo. Sólo los Míos asimilan lo que digo.Yo los conozco a ellos y ellos Me conocen aMí. Por lo tanto,Vassula Mía, haz tu trabajo an- tes del tiempo señalado. Yo te he confiado Mi Cruz, llévala con amor. Pronto va a llegar un tiempo de gran aflicción, sin comparación con ningún otro. Pero enseguida después, brotará una fuente de Mi Casa para regar este desierto. Por lo tanto, ten valor hija, soporta este madero sobre tus espaldas con amor, y nada será en vano. Aunque la arcilla 1 se disuelva con las primeras gotas de lluvia, tu alma permanece- rá para siempre.Así la muerte será devorada por la victoria. El Amor está cerca de ti para guiarte. Por eso ten cuidado con esos filósofos y teólo- gos. ¡Más severa aún será la sentencia que recibirán!Bendíceme y ámame como te he en- señado a amarme, íntimamente, pero sin olvi- dar nunca que Yo soy Santo. 23 de noviembre de 1990 La paz esté contigo. Hija, ¿deseas progresar? Sí, Señor, lo deseo. Entonces, hijita Mía, te ayudaré a progresar. Ése es también Mi deseo. No te duermas, estate alerta a los peligros que te rodean. Flor, aunque Mis enemigos te desgarren y te arranquen los pétalos,Yo siempre los repon- dré. Si te dejan estrujada, no tengas miedo, Yo derramaré desde los cielos Mi Rocío y te reviviré. Debes parecer hermosa yYo te haré y te conservaré hermosa. Tú eres Mi envia- da y no tienes nada que temer de los hom- bres. Si te acusan porque Me llamas Padre, es porque no han entendido que el Espíritu deAmor que has recibido y habla a través de ti, te da paz y amor para gritar: ¡Abba! Mi Espíritu está unido a ti, hijitaMía.Te he dado Mensajes ungidos de Mi Espíritu para vues- tra era, para reviviros.Todas las palabras que te he dado son Espíritu y sonVida. Las ove- jas que Me pertenecen reconocen desde le- jos MiVoz. Pronto enviaréMi Luz por todas partes, de un horizonte a otro. Sí, haré que brille la disciplina. RecibeMi Paz. Ésta esMi Bendición. Áma- me comoYo te amo y recuerda queYo soy tu Rey. Por lo tanto, ¡da a tu Rey el amor que se merece! Bendita seas.Yo Soy. 27 de noviembre de 1990 Queridísima alma, la paz esté contigo. ¿Estás contenta de estar Conmigo? Sí, Señor, muy contenta. ¡Alabado sea el Señor! 1 En otras palabras: “Aunque tú, que no eres más que pol- vo y cenizas, mueras, tu alma es inmortal”.

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