La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 46 manece donde estaba? ¿Cómo si estuvieras pensando? ¡Muy bien! Estoy intensificandoMi Presen- cia.Vassula, mírame. ¿Tienes un libro que has sacado del lado iz- quierdo de Tu túnica con la mano derecha? Tengo un libro. No es muy grande. Exacto. Estás discerniendo bien, Vassula. Mira en su interior y lee lo que pone. (Lo intento, pero no lo consigo.) Dice: “Mi altar eres tú...” ¡No puedo, Jesús, no consigo entender el resto! Inténtalo de nuevo. “Mi altar sobre el cual Yo...” ¡No puedo ver, creo que lo estoy leyendo mal! Pequeña, ¿qué harías sin Mí? Debes elevar más tu alma haciaMí.Vassula,Yo te ayudaré. Abandónate enteramente aMí. No te desani- mes nunca.Volveré conMi libro más tarde. (Me sentía, desde luego, desanimada, cre- yendo que Le había decepcionado por no haber elevado mi alma lo suficiente. Llegué a pensar que me iba a sustituir por otra alma, ¡que Su paciencia tenía un límite!) Vassula, no debes nunca jamás pensar que te voy a reemplazar. ¿Quieres creerme? Va- mos, lo intentaremos otra vez. Intenta discer- nirmemás con tumente, como lo hiciste aho- ra.Vassula, deja que tu ser entero penetre en Mí y se disuelva en Mi interior. Completa- mente. Ámame y repara por otros. Elévate, Yo te enseñaré a elevar tu alma. Vamos. 22 de marzo de 1987 Lo que Me encanta es la serenidad. Trabaja- rás con serenidad y no con prisas. He vuelto conMi libro. ¿Qué hay también en ese libro? He escrito en él unos cuantos nombres de almas, almas que han de reavivar Mi Llama, la Llama delAmor. ¿Quieres leer donde te in- dico? Sí, Señor. He estado preocupada por ese li- brito que no conseguía leer. Lo sé. (Puedo ver que la cubierta es flexible y do- rada.) Sí, su cubierta es dorada. Mira en el interior y lee. “Yo haré de ti Mi altar sobre el cual colo- caré los ardientes deseos de Mi Corazón. Mi Llama vivirá en tu interior. Extrae deMi Cora- zón y llena tu corazón.Yo , el Señor, conser- varé Mi Llama ardiendo por siempre jamás” ¿Quieres besar ahoraMi libro, hija? (Lo besé.) Te lo diré. (Yo tenía una pregunta.) Es una dirección espiritual para Mis almas elegidas. Ahora lo sabes. (Más tarde, la ola de incertidumbre y duda me invadió de nuevo.) Vassula, no temas. SoyYo, Jesús. Escúcha- me, bienamada, todas las enseñanzas traen también sus sufrimientos. En tu caso, es la incertidumbre lo que te hace sufrir. ¿No te he dicho que el sufrimiento purifica tu alma? Acéptalo y déjame libre de hacer lo que sea mejor para ti. Déjame actuar en ti. ¿Estás de acuerdo? Cuaderno 9
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